viernes, 1 de noviembre de 2013

Tercer Día (31/10/2013)

Tan sólo es el tercer día de prácticas y ya me estoy acostumbrando a ser profe, no me quiero ni imaginar lo horroroso que va a ser tener que volver a la uni después de haber pasado casi dos meses con los nenes. 

Esta mañana, nada más subir a clase, hemos hecho la asamblea como todos los días y Javier, el encargado de la semana ha escrito en la fecha en la mini pizarrita y ha leído la poesía del tiempo para ver que tiempo hacía. También han cantado la canción de los días de la semana tanto en castellano como en valenciano. 

A primera hora tocaba lengua y Ana me ha dicho que tenía que explicar algo del libro porque van muy atrasados pero aprovechando que era el día de Halloween y que los niños estaban muy emocionados con el tema, hemos trabajado la lecto escritura de una forma diferente. Primero, Ana les ha leído en voz alta un cuento de Halloween. Después, los niños tenían que decir palabras relacionadas con halloween y Ana las escribía en la pizarra. Más tarde, cada alumno debía formar una frase con una de las palabras de la pizarra y salía a escribirla por detrás del mural de dibujos que hicieron el día anterior. Y finalmente, tenían que elegir cuatro de las frases que habían escrito sus compañeros y escribirlas en un folio dibujando algo que tuviera que ver con cada una de ellas. 

Ha sido estresante pero bonito a la vez ya que  si tenían alguna duda de cómo se escribía alguna palabra, tenían que levantar la mano y Ana o yo nos acercábamos para ayudarles. Pero ha habido un momento en el que Juan Antonio, el tutor de la clase de al lado, 1º A, ha venido a hablar con Ana y he tenido que atenderlos a todos yo sola. 

Se ha revolucionado la clase en un momento y entonces me he dado cuenta de que ese es el futuro que me espera porque cuando sea profe de verdad, no voy a tener ninguna Ana que me ayude a controlar mi clase. Pero bueno, dentro de lo que caba, creo que he manejado la situación bastante bien. A los que habían terminado, les he repartido una fotocopia con el cuento que les había leído Ana y les he explicado que tenían que pintar los dibujos y rodear la letra "d". 

En medio de todo el follón, se ha oído un ruido de un niño cayéndose de la silla. Adrián estaba echando la silla para atrás y ha venido Jesús ha empujarle. Entonces me he acercado a preguntarles que había pasado y le he echado la bronca a Jesús, quien, evidentemente, se ha enfadado conmigo y se ha sentado debajo de la mesa. Porque decía que no le ayudaba y que encima le había gritado. Así que hasta que no ha venido Ana, no ha hecho nada. 

Como sobraba algo de tiempo antes de bajar al recreo, Ana les ha puesto varias canciones: de halloween, de números, y la del Joan Petit. Me ha hecho mucha gracia esta última porque estuvimos a punto de cogerla para exponerla en un trabajo de música que hicimos el año pasado. Además, cuando la ha puesto, enseguida se han levantado todos los niños a bailar como locos.  








Después del recreo, Ana les ha repartido una esqueleto que tenían que pintar, recortar y montar de manera que se articularan los brazos y las piernas. Y mientras ellos hacían eso, yo tenía que ir llamando a los que no leyeron el otro día y apuntar los fallos que cometieran. La clase se me ha pasado volando, me ha dado el tiempo justo a leer con todos y ya.

Por la tarde, tenían que hablar en valenciano. Ha sido un poco difícil para mí ya que no estoy acostumbrada pero lo he conseguido. Tenían que acabar los esqueletos y colgarlos en la clase. Y los que ya habían acabado podían elegir un dibujo para colorear. Una cosa que me ha llamado la atención es que aunque yo le hablaba en valenciano y ellos saben hablarlo, se dirigían a mi en castellano.

Después de repartir los dibujos, he ayudado a Ana a montar los esqueletos. Ya sólo faltaba Jesús, que no había hecho los agujeros para poder meter los encuadernadores y cuando le he dicho que lo tenía que hacer, como de costumbre se ha metido debajo de la mesa. Pero acordándome de lo que me dijo Cristian, he ido a hablar con él y al final lo he convencido para que los hiciera si yo le ayudaba. Como ya estaban casi todos montados, Ana me ha dicho que me pasara a la clase de al lado a ayudar a Juan Antonio, que ha sido profesor de instituto durante mucho tiempo y no está acostumbrado a tratar con niños tan pequeños. 

Nada más llegar a la clase, un grupito de niños ha venido a preguntarme cómo se montaba y como yo no los podía montar todos, he ido diciéndoles donde iba cada parte y ellos lo iban poniendo. La mayoría había perdido varias piezas pero gracias a Dios, el tutor lo había previsto y les ha dado otra fotocopia para que recortaran las piezas que necesitaran.

Como ellos tenían música a esa hora, ha venido Cristian a tocarles la guitarra mientras recortaban y se ha acercado a donde estaba yo con los demás niños. Enseguida, uno de los que estaba ayudando, Jesús, ha empezado a preguntar si éramos novios y cosas así y como Cristian le seguía el juego, el niño seguía preguntando. ¡Madre mía que mal lo he pasado! ¡Yo ya no sabía donde meterme! Mientras tanto, he seguido ayudando a otra niña a ver si así se callaban, pero nada no ha funcionado. 

Al final, hemos acabado todos los esqueletos y he ayudado a una niña, Sofía, a pinar un dibujo sobre Halloween. Entonces, ha venido Ana y me ha pedido que me volviera a pasar a  mi clase a echarles un vistazo a los nenes que estaban viendo una peli. 

El día se ha acabado super rápido, y como siempre, he aprendido muchas cosas que espero que me sirvan en un futuro. Pero antes de despedirme sólo tengo que decir FELIZ HALLOWEEN! 

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