viernes, 29 de noviembre de 2013

Décimo Noveno día (29/11/2013)

Hoy por fin ha sido el último día de la semana. Por un lado, estoy contenta pero por otro, me da mucha pena ver como se acercan las Navidades y saber que dentro de poco ya no voy a volver a ver a mis niños nunca más. 

Esta mañana a primera hora tenían religión. Así que las que no quieren dar esa asignatura, se han ido con Ana a la biblioteca. Les he preguntado que qué hacían en la alternativa y lo que hacen es leer un cuento y hacer un dibujo. Mientras que en Religión lo que han hecho es leer unas palabras y rodearlas en un dibujo sobre la Navidad, repasar unos números para formar una palabra oculta, leer la historia de cómo los Reyes Magos llegaron al portal de Belén, rodar los elementos principales: Jesús, San José, María, la estrella, los Reyes, etc. y hacer un dibujo del pesebre con el niño.

Al principio, he empezado ayudando a Jesús, Javier, Adrián y Sergio a encontrar las palabras en el dibujo. Luego, me he ido paseando y resolviendo algunas dudas mientras Elena leía el periódico. Como   todo el mundo había terminado y lo único que tenían que hacer era leer la historia y hacer el dibujo, me he puesto a hablar con ella y a contarle que en mi cole en Navidad hacíamos concursos de dibujo y el portal de Belén más bonito lo imprimían en la felicitación. Después de llevar un buen rato hablando con ella, se ha acercado Rocío a pedirme que la ayudara a leer. Increíble, hacía por lo menos 15 minutos que le había dicho que lo leyera y no sé que ha estado haciendo en ese tiempo pero desde luego leer no. Si no sabía leerlo me lo podría haber dicho antes en vez de estarse 15 minutos sin hacer nada. Total que la final me he puesto a leer con ella y no solo tarda tres horas en leer sino que después de todo, no se ha enterado de nada de lo que ha leído. Obviamente, entre que miraba las musarañas y leía, se ha acabado la clase. Así que al final, ha leído pero no lo ha comprendido. Conclusión, una pérdida de tiempo porque por lo menos podría haber estado dibujando.

Después, tocaba Educación Física. Como siempre, se han puesto en fila y se han quedado calladitos para darle una sorpresa a Trini. Cuando ha venido, hemos bajado al gimnasio y allí has explicado cómo coger el stick de hockey y las normas: la más importante es no levantarlo más alto que la rodilla para no hacer daño a los compañeros. Cuando ha acabado, cada uno ha cogido uno y se han ido a la pista. Yo he estado vigilándoles mientras Trini se quedaba en el gimnasio con el resto hasta que todos tuvieran stick. Luego, han hecho un circuito arrastrando las pastillas (fabricadas con un tapón) en forma de rectángulo y después, en zig-zag. Han repetido el circuito dos veces y para acabar la clase, han hecho lo mismo pero con una pelota de hockey. 

A Adrián, le han quitado el palo porque lo estaba levantando todo el rato y Trini ha dicho que iba a avisar una vez y si los veía una segunda vez con el stick arriba, se lo quitaba y no jugaban más. Jesús, se ha enfadado dos veces en E.F. : la primera porque le han reñido por dejar mal la bolsita de aseo y la segunda porque no le hemos dejado hacer el circuito que le diera la gana. Pero en ambas ocasiones, como no le hemos hecho caso, ha vuelto él solo.

Después del recreo, han hecho la relajación y más tarde, Ana les ha preguntado que qué había pasado porque Jesús, Benito Javier y Sergio, se han enfadado y se han peleado. Así que les ha puesto un punto rojo. Luego, han hecho un juego en la pizarra digital para trabajar el concepto de decenas y unidades con un ábaco virtual. Al principio, lo decían entre todos y uno lo ponía en la pizarra pero luego, Ana los iba llamando individualmente para que lo hicieran ellos solos. Como a José Antonio, no le había quedado claro que las decenas son conjuntos de 10 unidades, cada vez que salía alguien, le preguntaba a él: ¿cuántas unidades hay en una decena?. Seguidamente, la profesora les ha repartido una ficha hecha por ella en la que habían actividades para que practicaran lo de las decenas de diferentes maneras: con ábacos, con barritas y fichas y con cajas de 10 unidades. Mientras la hacían, ella y yo nos íbamos paseando y ayudándoles. La verdad es que no sé si yo no sé explicar o es que ellos no se enteran pero esto está empezando a ser un poco frustrante aunque espero que algún día lo entiendan. Cuando acababan, tenían que escribir por detrás de la ficha los números del 1-20. Como aún no saben como se escriben, les he pegado una regleta  con los números del 10-19 debajo de la que tienen. 

José Antonio, estaba escribiendo los números al revés, es decir, del 10-1 y cuando le decía que escribiera hasta el 20, él seguía escribiendo pero estaba mal. Como no me ha hecho caso cuando le he dicho que lo borrara y empezara de nuevo, se ha tenido que quedar un rato más en el comedor para acabar y ha empezado a llorar porque decía que no quería quedarse. Entonces, Rocío que también se ha quedado porque al archivar las hojas las ha tirado todas, le ha dicho que no se preocupara que ella también estaba allí y no lloraba. Ahí sí que me ha parecido bonica :) Pero luego, se estaba haciendo pipí y no ha llegado al aseo, así que se lo ha hecho encima. Ha tenido que ir a cambiarse pero le daba miedo porque Alicia le había dicho que un hombre la perseguía. Así que Ana le ha dicho que tenía que ir sola pero que nosotras la vigilábamos desde la puerta de la clase. Cuando ha venido, se ha puesto a llorar porque decía que había pasado mucho miedo. Yo, instintivamente he ido a darle un abrazo y a decirle que no pasaba nada, que ya estaba con nosotras. Pero Ana,  le ha dicho que cuando se tranquilizara, nos contara lo que le había pasado. Oye, yo no sé si ha sido por lo que le ha dicho o que, pero el caso es que ha dejado de llorar en seco. Después de que nos contara lo que le pasaba, la hemos intentado convencer de que mientras esté en el cole no le puede pasar anda porque no entra nadie que no sea de profesor. 

Cuando se ha bajado al comedor, Ana me ha dicho que cree que todo lo que le pasa y las paranoias que se monta ella sola son derivadas de un trauma que tiene ella con el control de esfínteres porque es muchas casualidad que sólo tuviera miedo de que la persiguieran en el aseo, cuando ha bajado al comedor después del berrinche ya no tenía miedo de nada. Así que va a ser verdad, que como no controla, se inventa todo eso para excusar que se haya hecho pipí. Luego me he quedado hablando con Ana y Juan Antonio de sus experiencias en los institutos, CAES, etc. La verdad es que sabía que los profesores estábamos desprotegidos pero no me imaginaba que llegara hasta el extremo de pegar palizas, robar, denuncias y demás.

Por la tarde, han tenido música y Benito ha decidido cambiarse de sitio porque sí para ponerse al lado de Javier. Como Jesús no quería estar a su lado le ha preguntado al profesor si se podía sentar en otro sitio. Durante la relajación, Benito estaba molestando a Javier, así que éste se ha sentado al lado de Jesús. Entonces ha empezado el jaleo, y han empezado a cambiarse de sitio todo el rato pero Javier ya no quería estar más al lado de Benito. Éste, como se ha sentido desplazado, se ha cabreado cada vez más y encima como el resto se reían de él, aún era peor. 

Yo he ido a darle un pen a Ana con un villancico y en medio del pasillo me ha interceptado Trini para que me quedara con la clase de Juan Antonio mientras que ella bajaba a por unas fichas. No ha tardado mucho, pero mientras tanto yo he aprovechado para conocerlos un poquito mejor. 

Cuando he vuelto a la clase de música, Cristian estaba agarrando a Benito tratando de inmovilizarlo porque estaba descontrolado. Aún así seguía gritando como un loco. La verdad es que nunca lo había visto tan cabreado. Mientras tanto, yo he ido llamando a algunos niños para que tocaran la batería y el piano pero en seguida se ha acabado la clase. Y lo que más rabia me da es que por culpa del mañaco de Benito, los demás no han hecho nada. Para ponerse en la fila, han hecho el mismo juego de siempre pero esta vez, decían la nota musical y otro tenía que colocarse en el pentagrama. Como aún no era la hora y ya estaban en la fila, Cristian ha empezado a cantar notas y los demás tenían que repetir. 

En la siguiente hora, como estaban revolucionados y Ana ya sabía lo que había pasado en música porque Cristian ha venido a clase para escribirles una nota a los padres de Benito, les ha puesto la película de Antz. Pero antes, ele encargado y el ayudante, han repartido las hojas de los deberes (una de escritura y otra de decenas y unidades) mientras Ana los llamaba para que le devolvieran los libros de lectura. Todos tenían que estar callados porque estábamos jugando al juego de la "Ciudad del Silencio" y si gritaban eran expulsados. La vedad es que después del espectáculo que ha montado en música, viendo la peli se ha tranquilizado un poco.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Décimo Octavo día (28/11/2013)

Como vamos atrasados con las letras, esta mañana hemos tenido que presentar una letra nueva. Pero en vez de una, han aprendido la "c" y la "qu" ya que las dos representan el fonema /K/ Para ello, les ha explicado que la letra "c" cuando se junta con la "e" y con la "i" suena diferente porque esas letras se eran unas enfadicas y se juntaban siempre con otras diferentes. Una vez entendido esto, les ha pedido que dijeran palabras con ambos grafemas. Después, han repartido las fotocopias de lectura y por detrás tenían que escribir tres palabras con cada grafema y una frase. Mientras ellos lo hacían, Ana y yo hemos estado llamándolos a leer. Me ha sorprendido que aunque Benito cometía errores, ha mejorado bastante en la lectura. 

Me he dado cuenta de que cada vez me voy acostumbrando más a que vengan varios niños a la vez con dudas y ya no me agobio tanto. Poco a poco voy desarrollando habilidades de profesora. Por ejemplo, cuando he terminado de leer con el grupo que me tocaba, he ayudado a Jesús, Javier, Sergio y Adrián a la vez a escribir una frase mientras que venían algunos a que les corrigiera el libro porque también tenían que hacer dos hojas del libro para trabajar esta letra. Quien acabara todo antes del recreo, conseguía una estrellita y la verdad es que casi todos han acabado pronto menos Jesús, que decía que estaba cansado de tanto trabajar. Así que al final cuando ha visto que todos acababan se ha enfadado y se ha tirado por el suelo porque le tocaba quedarse en el recreo a terminarlo. Después de un rato hablando con él, lo he convencido para que lo hiciera y he bajado a la fila al patio mientras Ana lo ayudaba. Al subir a por mi almuerzo, ya estaba acabando, cosa que corrobora mi teoría de que le hecha más cuento cada vez que dice que no puede más... en cinco minutos ha hecho más que en dos horas. Lo único que quiere es que le presten atención y estén con él todo el rato pero llegará un momento en el que tendrá que entender que los demás también necesitan ayuda y no podemos estar exclusivamente para él.

Después del recreo, hemos hecho los masajes Benito y yo mientras Jesús repartía los libros de lengua porque tenían que acabar el tema. Básicamente, eran actividades de escribir frases, formar palabras, comprensión de textos cortos, etc. En la primera hoja tenían que completar unas frases con las palabras que había arriba, en la segunda hoja tenían que escribir la frase sustituyendo el dibujo por la palabra correspondiente, en la tercera hoja tenían que leer el cuento de Ricitos de Oro y en la última habían varias actividades de repaso: una era de formar palabras con las sílabas que te daban, otra era de contestar a unas preguntas y la última era de leer un texto y pintar un dibujo siguiendo las instrucciones. Cuando acababan todo eso, tenían que hacer una ficha de repasar los números "9" y "10" y por detrás, unir  y pintar las figuras geométricas que fueran iguales. Si aún así terminaban antes de que tocara la campana, podían coger un libro de la biblioteca y leerlo. 

Al principio he estado ayudando José Antonio, Benito, Elena y Victoria. Cuando han acabado he ido a ayudar a Claudia que lee bien pero confunde algunas letras y no comprende los textos. Así que había hecho algunas actividades mal por no leer bien el enunciado.

Esta tarde, ha sido agotadora. Después de volver a hacer la relajación, Ana ha seguido explicando lo de las decenas ya que la vez que yo lo expliqué no quedó muy claro. Pero por lo visto no era porque yo lo explicara mal sino que eso les cuesta más de entender. Por eso, la profesora ha repartido unas cuantas barritas rojas y fichas azules a cada grupo. A continuación, ella escribía un número en la pizarra y todos tenían que coger las barritas o fichas que compusieran ese número. Por ejemplo, si escribía el 12 tenían que coger una barra (1 decena) y dos fichas (2 unidades). Luego, lo han hecho con el ábaco pero al revés. Es decir, ponía las unidades y decenas en el ábaco y tenían que adivinar el número que era. La verdad es que me he quedado sorprendida porque casi todos lo entendían pero más tarde, cuando han empezado a hacer el libro ha salido la verdad.

Para introducir los números del 11-20, habían dibujados un grupo de 10 botes (1 decena) y 3 sueltos. Entonces tenían que completar huecos con el número de decenas y unidades. Por ejemplo: 1 decena y 3 unidades. Después, para aclarar que la decena es un conjunto de 10, había una suma en la que tenían que poner 10 + 3 = 13 y al lado, tenían que completar un cuadro con las decenas y unidades correspondientes. Esta actividad les ha costado entenderla bastante y eso que era todo el rato igual. Así que yo creo que la mayoría lo único que han hecho es seguir el patrón pero sin entender nada o copiarse del compañero. ¡Que casualidad que los que estaban al lado tenían los mismos errores! Ahora, el colmo de los colmos ha sido cuando he ido a ayudarle a Rocío y no sabía ni qué número era el 10 .... yo no sabía si me estaba tomando el pelo, si era verdad, si matarla, reírme o llorar pero de verdad que yo con esa niña no puedo. Es superior a mí y mira que yo tengo paciencia.

El resto de las actividades eran parecidas a las que habían hecho con las barritas y el ábaco solo que en papel. Bueno pues lo que antes parecía que entendían, resulta que se les había olvidado todo. Nadie sabía lo que había que hacer... yo creo que los únicos que se han enterado de todo han sido Jorge y Victoria y que el resto se copiaba o repetía lo que oía sin pensar. Yo ya no sabía qué hacer o cómo explicarlo para que lo entendieran. Es bastante frustrante cuando te explicas y te miran con carita de perro pachón en plan "voy a asentir pero no entiendo nada de lo que me dices". Hasta Javier que parecía que más o menos lo entendía el otro día porque lo había hecho su hermana, hoy no se enteraba de nada tampoco.

En fin, ha sido horrible. Pero he podido comprobar que no todo es tan bonito como parece. Los niños son muy bonicos pero esta profesión también tiene momentos en los que te darían ganas de pegarles un buen grito y te toca tragártelo y tener más paciencia que un santo, pensar y tratar de explicárselo de otra manera hasta que entiendan las cosas. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Décimo Séptimo día (27/11/2013)

Esta mañana he tenido que subir la fila mientras Ana venía. Como era la única profesora que había, se me ha acercado el abuelo de José Antonio para decirme que llevaba una chaqueta que no era suya en la mochila. Mientras subíamos a la clase, ha llegado la maestra.

Durante los dos horas de antes del recreo, han dado matemáticas. Para recordar lo que expliqué yo ayer de las decenas, han repasado el 2 de la fecha de rojo y el 7 de las unidades de azul. Pero hoy, la clase se centraba en que aprendieran a restar. Para ello, la docente les ha preguntado que cual era el símbolo para indicar la resta. Una vez aclarado esto, ha expuesto una situación imaginaria: "Imaginad que tenéis 4 caramelos y os quitan 2, ¿cuántos os quedan?" Luego ha repartido bloques de construcciones a dos grupos y ha ido llamando a un miembro del grupo que tenía las construcciones y a otro miembro del otro grupo. El que tenía los bloques, debía contarlos y el otro le tenía que quitar los que quisiera. Seguidamente, la profesora escribía la resta en la pizarra y el resto tenía que decir la solución. Para ello, debían señalar el número menor en la regleta que tienen en las mesas y contar los saltos que dan hasta llegar al número mayor. El número de saltos es el resultado de la resta. 

Más tarde, cuando todos habían salido a hacer las restas con sus bloques, han hecho un juego en el que algunos tenían un cartel con una suma y otros tenían los resultados. El juego consistía en pasarse por la clase con los carteles sin hablar y buscar su pareja. Una vez todos tuvieran pareja, se acercaban a la pizarra y Ana escribía la resta. Como han empezado a pelearse y a armar jaleo, se ha acabado el juego y han tenido que sentarse en su sitio, donde cada uno tenía ya el libro de matemáticas ya que los hemos estado repartiendo Ana y yo.

En el libro, han hecho varias páginas. Básicamente eran actividades para trabajar las restas y algunas de repaso del tema. Asimismo, han empezado un tema nuevo y han realizado ejercicios de discriminar la derecha y la izquierda. Mientras Ana explicaba todo lo que había que hacer en la pizarra, yo he ido paseándome por la clase y ayudando a todos pero cuando estaba ayudando a José Antonio, como de costumbre, la profesora me ha dicho que no le hiciera mucho caso porque lo único que quería era que estuviera pendiente de él aunque sí que supiera hacer los ejercicios. Así que he ido a ayudar a Rocío que sí lo necesitaba de verdad ya que estaba perdida completamente. La pobre no se entera de nada. Mientras ella terminaba, Ana y yo hemos pasado a corregir los libros a quien hubiera acabado y éste ya se podía poner en la fila y bajar al recreo. Como a mitad de la clase ha venido la logopeda a llevarse a Benito, a Adrián y a Sara, me he quedado con ellos explicándoles que tenían que hacer mientras Ana bajaba al resto al patio. Han terminado super rápido y han bajado como todos.

Cuando estábamos en el recreo, ha venido Jesús a decirme que Miguel le había quitado la pelota. La verdad es que no entiendo porqué se han enfadado porque los dos querían jugar al fútbol. ¡Qué más dará quién tenga la pelota! Obviamente, Jesús se ha enfadado y no quería hablar conmigo así que he pasado y lo he dejado solo. Al rato, ha vuelto llorando a decirme que Miguel le había pegado cuando le había quitado la pelota. Como ya se le había pasado el enfado, lo he acompañado a donde estaban todos para que se incorporar al juego y ... otro caso resuelto.

Al acercarme a la fila, he visto como Jesús (el de la otra clase) empujaba a un niño porque según él quería colarse. Así que he cogido al niño que estaba llorando y se lo he explicado a Juan Antonio. Cuando me he girado, en mi fila también se estaban peleando José Antonio y Adrián y Miguel y Jorge. He cambiado a Adrián de sitio en la fila y entonces Javier se ha quejado porque lo he puesto delante de él. Así que he mandado a Javier al final de la fila. Ahora que lo pienso bien no tiene mucho sentido pero bueno... a lo hecho pecho.

Al subir de clase, tocaba música. Cuando todos se han puesto en la fila para ir al aula de música, he visto que Alicia estaba llorando. Me he acercado a preguntarle y lo que le pasaba era que Miguel Ángel se había colado y la había empujado. Como siempre, en clase de música han hecho la relajación y luego ha ido llamando a gente para que tocara instrumentos mientras Cristian tocaba el piano. El problema es que éstos no se enteran de nada. Así que yo he tenido que hacer de directora de orquesta. Después han cambiado de canción y de personas que tocaban y como Benito ya no tocaba, a empezado a molestar a los que tenían que tocar la batería. Así que se ha sentado conmigo y ha hecho de director. 

Luego, no sé muy bien por qué razón, Jesús se ha enfadado con Javier, que hoy se ha sentado a su lado. Pero hoy se ha enfadado y se ha ido a un rincón. Así que como no molestaba a nadie, o hemos dejado que hiciera lo que quisiera. Pero luego, ha vuelto a la carga. Quería pegarle a Javier y he tenido que intervenir. Lo he cogido y lo he sentado encima de mi como los bebés pero inmovilizando los pies con mi pierna cruzada y los brazos agarrándolo fuerte. Poco a poco se ha ido relajando y ha dejado de patalear. Así que Cristian me ha dicho que lo soltara. Como ya era casi la hora de ir a casa/comedor. Han hecho el juego de ponerse en el pentagrama y adivinar qué nota era. Al llegar a clase, aún no había venido Ana así que me he quedado un rato hablando con Cristian que estaba flipando con la actitud de Jesús y Benito.

Esta tarde, tocaba Educación Física. Como siempre antes de empezar la clase, la profesor ha repartido las fotocopias y ha explicado lo que tenían que hacer. En este caso, tenían que rodear en un dibujo los niños que estuvieran jugando juntos y completar unas frases con las palabras "cerca" o "lejos". Después, ha dejado tiempo para que pintaran el dibujo. Conforme iban acabando, tenían que levantar la mano y entonces Trini o yo nos acercábamos para ver si tenían alguna ficha atrasada o si les podíamos dar una nueva fotocopia que será la portada de los trabajos del primer cuatrimestre. La verdad es que esta tarde estaban demasiado habladores, hasta la maestra se ha dado cuenta. Pero por lo menos, han hecho los trabajos que tenían que hacer.

Como Trini le había dicho a Ana que estaban muy revolucionados, ella ha puesto música y les ha dicho que se pusieran por parejas para hacerse un masaje mientras ella iba diciendo las partes del cuerpo en valenciano y cómo tenían que hacer el masaje. Por ejemplo, para hacer un masaje en el pie tenían que apretar con el puño en los dedos del pie. Cuando han terminado, cada uno se ha vuelto a su sitio y hemos hecho mímica. Un alumno se salía con Ana para que ésta le dijera lo que tenía que hacer y luego, entraba a clase y hacía los gestos para que sus compañeros lo adivinaran. Lo que más me ha llamado la atención es que  lo decían en castellano todo el rato y mira que hemos insistido que quien no dijera la respuesta en valenciano no valía. Más tarde, hemos jugado al ahorcado con palabras del vocabulario. Mientras jugábamos, ha habido un momento en el que Ana se ha ido a ver si Juan Antonio necesitaba ayuda para quedarse con sus niños porque él se tenía que ir. Así que yo me he tenido que quedar un ratito sola con los de mi clase pero enseguida ha venido Ana, ha puesto las estrellitas y los puntos rojos y han hecho la fila para irse a casa. Por supuesto, Benito ha conseguido otro punto rojo por pelearse y como ya tenía cinco y con el de hoy hacen seis, mañana le tocará quedarse sin recreo.

martes, 26 de noviembre de 2013

Décimo sexto día (26/11/2013)

Después de todo el finde sin ver a los niños ya había ganas de volver a verlos. Al final se les coge cariño y los echo de menos. 

Como todos los martes, un grupo se ha bajado a E.F. mientras que otro se ha quedado en clase trabajando la letra "h" pero como no iba la pizarra no hemos podido utilizar la pizarra. Así que les hemos repartido las fotocopias de lectura y luego tenían que hacer dos páginas del libro de lengua. Al que no le diera tiempo de acabar, se lo tenía que llevar a casa. Para intentar que no se tuvieran que llevar muchas cosas, he intentado ayudar lo máximo posible mientras Ana los llamaba para leer. Al final, José Antonio ha acabado pero Rocío y Adrián no.

Con el segundo grupo hemos hecho lo mismo pero por detrás de la hoja de lectura en vez de escribir seis palabras, tenían que escribir tres palabras y una frase. Por supuesto, he estado ayudándolos a escribir las oraciones, sobre todo a Sergio, Jesús y Javier. La verdad es que han trabajado bastante bien. El que más me ha sorprendido ha sido Pablo, que a pesar de ser más pequeño, ha acabado antes que todos y además lo ha hecho muy bien. ¡Es tan cuqui!

Después del recreo, tocaba inglés pero como Cristian estaba enfermo y no ha podido ir a la clase de Noelia, ella ha preferido quedarse en su clase y Ana y yo en la nuestra. Hemos aprovechado para adelantar algo del libro de lengua. Así que hemos empezado el tema tres y después de dar los masajes de relajación, Ana ha puesto en la pizarra digital el cuento del ratón de campo y de ciudad. Luego, ha puesto varias veces una canción y para que se la aprendieran, han hecho un juego: primero cantaba un grupo y luego el otro pero como aún no se la sabían, solo cantaban "ra-ton-ton-ton" Así que yo me he puesto con dos grupos y Ana con los otros dos. Entonces. hemos empezado a cantarla otra vez y ya ha ido un poquito mejor. Seguidamente, mientras un grupo cantaba la letra, nosotros sólo teníamos que cantar "ton-ton-ton" y después al revés. Lo que más gracia me hacía era ver a Benito intentar cantar pero como no se sabía la letra, se la inventaba. !Cuando quiere es super adorable!

A continuación, la profesora ha explicado lo que tenían que hacer y han ido haciéndolo todos juntos. Han hecho unas cuantas actividades sobre la lectura. Los que terminaran podían seguir con lo de la "h". En el caso de que ya hubieran acabado eso también, entonces tenían que seguir con otras actividades de completar frases con palabras. Ha habido un momento que me he agobiado un poco porque estaba ayudando a Rocío que iba muy atrasada y Adrián ha venido cuatro veces a que le ayudara (que no quiere que le ayude porque él sabe hacerlo, solo quiere que esté con él) y encima se ha acercado Javier super agobiado porque no le salía escribir una frase. Así que le he dicho a Adrián que se sentara en su sitio y levantara la mano o no iba y he ido a ayudar a Javier. Luego, he ido al sitio de Adrián para que no se deseperara pero entonces ha tocado el timbre, así que se ha tenido que llevar el libro a casa igualmente.  

Esta tarde, he tenido que dar yo la clase de mates. A mediodía, Ana me ha dejado un libro para que me preparara lo que tenía que dar. Era solo que diferenciaran si un número era mayor o menor e introducir el concepto de decena como conjunto de 10 unidades. Como siempre que hacemos matemáticas, para empezar la clase hacemos cálculo mental. Pero cuando ya se habían lanzado entre ellos unas pocas de sumas, han empezado a hablar y a pelearse porque Javier y Jesús estaban haciendo sumas grandes del tipo 100+100 y luego no sabían la respuesta. Así que para ir más rápido he lanzado yo las que quedaban y les he dicho al encargado (Benito) y al ayudante (Jesús) que repartieran los libros de matemáticas. Entonces ya ha sido el desmadre total, han empezado a hablar e incluso a gritar. Así que para distraerlos, he dicho que quien tuviera el libro lo abriera por la página que íbamos a dar que estaba puesta en la pizarra digital. Aún así, cuando iba a empezar a explicar, Rocío y Miguel ni siquiera habían abierto el libro. !Increíble! .... nivel de empanamiento + 20. 

Para empezar, tenían que contar los huesos y los perros que había en un dibujo, escribir los números y decir qué número era mayor y cuál era menor. Luego, había una serie de actividades en las que tenían que rodear el número mayor/menor, escribir un número mayor que el 2 o menor que el 7 y ordenar varios números de mayor a menor. Para acabar la hoja, tenían que completar una serie con pegatinas.

En las siguientes hojas, hemos trabajado el concepto de decena. Esto ha sido más complicado, sobre todo la segunda hoja. No se enteraban de nada, me ha tocado repetirlo varias veces y encima no se callaban. He probado todas las técnicas que me sé para mandarlos callar: la de contar hasta tres, la de "quien acabe que...", la de amenazar con los puntos rojos, la de llamar la atención individualmente, hacer palmas, pegar gritos... pero nada hoy no había manera. Estaban revolucionados. Aún así, yo he seguido dando mi clase y espero que por lo menos alguno se haya enterado de algo. 

Al principio de la hoja, había un dibujo con 10 calabazas y he aprovechado para explicar que un grupo de 10 era una decena. Como la hermana de Javier va a la otra clase y ellos ya han hecho esa parte, él se lo sabía todo. así que ha sido él el que me ha ayudado a explicárselo al resto de sus compañeros. Las siguiente actividad consistía en hacer grupos de 10 bolitas y decir cuántas decenas había. La otra hoja era un poco más complicada y para el colmo, me he saltado una actividad sin querer y he empezado a hacer otra hasta que me lo han dicho. En la que me he saltado (aunque luego la he hecho) se explicaba otra vez que una decena son un grupo de diez y como no queda ninguna unidad suelta, se pone un cero en el lugar de las unidades. Esto, me ha tocado explicarlo varias veces porque Cristina no lo entendía. Luego, había otra actividad parecida pero había 7 unidades y en la otra 20 para que pusieras cero decenas y 7 unidades o 2 decenas. Para acabar, había un dibujo con 13 marionetas. Entonces si hacías un grupo de 10, tenías una decena y 3 unidades.

Como he visto que el concepto no había quedado muy claro y quedaba tiempo, he repartido por pareja un cierto número de fichitas azules y rojas que representan las unidades y las decenas. Por supuesto, han empezado a pelarse por que tenían más o menos fichas que el de al lado. Así que al final, he dicho que quien se volviera a quejar se quedaba sin fichas. Lo que ha pasado es que yo tenían en mi mente una actividad pero no ha salido como esperaba. Yo pensaba hacer algo tipo lo de las marionetas. Es decir, yo te doy 15 fichas y tu me dices: tengo 1 decena y 5 unidades. Pero como las fichas rojas eran regletas con 10 particiones no he podido hacer eso. Así que, he escrito en la pizarra con rojo la "D" de decenas y con azul la "U" de unidades y he empezado a preguntar a cada pareja cuantas decenas y unidades tenía. El problema es que muchos de ellos estaban empanados y no se habían enterado que tenían que contar las fichas que tenían entre los dos de la pareja o que no sabían cuáles eran las unidades y cuáles las decenas. Cuando he terminado de preguntarles a todos, me tenían que decir cual era el número mayor y el menor tanto de decenas como de unidades. 

Después, quería repetir lo mismo pero de forma individual y no ha dado tiempo. Había que empezar a recoger. Así que mientras recogía les iba preguntando que cuántas unidades tenían y al mismo tiempo, Ana recogía las decenas.

En definitiva, ha sido una clase intensa en la que no me han hecho mucho caso pero espero que al menos se hayan enterado de algo de las decenas. Como conclusión, he podido comprobar que las técnicas que yo consideraba infalibles, de vez en cuando también fallan aunque me cueste reconocerlo. A ver qué nos depara mañana .... solo espero que vengan más tranquilitos y se porten mejor porque vaya dolor de cabeza que tengo en este momento gracias a sus gritos.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Décimo quinto día (22/11/2013)

A primera hora hemos tenido Religión. Como siempre, Elena ha explicado lo que tenían que hacer y después ha dejado tiempo para que lo hicieran. Una de las actividades que tenían que hacer era recortar unas imágenes, así que entre ella y yo hemos tenido que ir recortando la hoja del final del libro y luego que lo recortaran ellos. Mientras recortaban, me he fijado y me he dado cuenta que Adrián y Rocío cogen las tijeras de una manera rarísima así que he intentado enseñarlos a cogerlas bien pero Adrián recortaba mejor a su manera que cogiéndolas bien. Cuando todos habían acabado podían ayudar al resto o ponerse a jugar. Como José Antonio tiene el libro de la profe, había cosas que ya estaban hechas así que ha terminado super rápido y yo me he puesto a hablar con él. Hemos abierto el libro por una página con un dibujo y lo hemos comentado. Me he dado cuenta de que le encantan los animales y sabe un montón sobre los pájaros. Luego, he leído un rato con él hasta que se ha cansado y después he ayudado a Adrián a escribir una palabra en una farola que ha hecho de papel y ha estado contándome que él siempre hace manualidades de papel con su madre. También le he hecho un barco de papel y le he ayudado a escribir "la seño me ha hecho el barco". Como era de esperar, José Antonio y Miguel Ángel han venido a pedirme que les hiciera un barco a ellos también. Y Rocío quería que le hiciera un lacito.

A segunda hora, tocaba Educación Física. Hemos bajado y antes de empezar la clase, se han sentado en el gimnasio y Trini les ha explicado qué es la lateralidad. Luego, hemos salido a la pista y han tenido que votar con la mano derecha, con la izquierda, alternando las dos, etc. También han tenido que votar, dar la vuelta y seguir votando, votar de lado a lado y votar pasando la pelota por detrás.Con estos ejercicios, han trabajado el vote y la lateralidad ya que la mayoría de ellos no tienen claro cual es su mano derecha y cual es la izquierda. Además, algunos no saben votar muy bien, por ejemplo la profesora le ha dicho a Alicia que tiene que practicar más en su casa. Durante la clase me he dado cuenta de que le tiene una manía impresionante a ella y a Adrián. También ha castigado a Benito porque le ha pegado una patada al balón de José Antonio para que tuviera que ir a recogerlo. !Tan pequeño y tan mala leche!

En el recreo, tres niños de la clase de Isa estaban castigados así que han venido con nosotras. Había uno en especial que estaba muy loco y es que además el resto le rien las "gracias" y así va cada vez  a peor. Al final me he inventado un juego para que se estuviera quieto y le he dicho que a ver cuanto tiempo aguantaba sentado. Rocío ttambién estaba castigada es monísima, me ha caído muy bien. El problema es que pega mucho a sus compañeros. Luego también ha venido Cristina a decirme que Jesús, Benito, Javier y Sergio les estaban pegando y tirando del pelo así que he ido a hablar con ellos a ver que pasaba  pero ha sonado la campana y no hemos podido solucionar el problema.

Después del recreo, hemos hecho la relajación y mientras yo hacía los masajes, Sergio y Benito han empezado a repartir los libros de matemáticas y han hecho unas actividades de sumar. Como se estaban portando tan bien y estaban trabajando tanto, hemos seguido con el otro tema que introducía los conceptos de largo-corto, alto-bajo y ancho-estrecho. Esto último no lo tenían muy claro pero al final lo han entendido. Yo he estado paseándome por la clase y como siempre he ayudado a José Antonio, Rocío, Benito y Adrián.

A primera hora de la tarde tenían música. Para empezar, Cristian ha puesto música clásica y hemos hecho la relajación. Seguidamente, ha llamado a Jesús, Nuria y Cristina que fueron los últimos en tocar las botellas musicales. Luego también ha llamado a más gente para que tocaran las claves y la batería. Benito quería salir pero como estaba jugando con Javier toda la clase, le ha dicho que no. Hoy, Cristian ha aguantado más y lo ha hecho esperar casi toda la clase para que tocara y al final le ha dejado tocar una especie de "gong". Se ha montado un follón porque Benito ha empezado a decir que Rocío se había burlado de él y luego todas las chicas han aprovechado para contar que los chicos les habían pegado en el recreo hasta que por fin, se ha acabado la clase. Estaba empezando a dolerme la cabeza de escucharlos a todos gritar.

A última hora, los que no habían terminado el dibujo de sus caras, se han sentado en el rincón de plástica a acabarlos y Alicia y Miguel Ángel han estado un rato castigados por hablar mientras la seño explicaba. Mientras tanto, el resto se ha sentado por grupos y Ana les ha repartido un juego a cada uno: unos tenían el tangram, otros los puzzles, otros lo de coser y otro lo de las torres. Al principio yo me he puesto con los de los puzzles para ayudarles y luego he ido al grupo de las torres que siempre suele ser el más polémico con los turnos y todo eso.

Hoy he aprendido que sí es verdad eso de que algunos profes tienen manía a los alumnos y que a otros se les coge muchísimo cariño. Además, he corroborado algo que ya sabía: si a uno le pones un castigo por hacer algo, tienes que ponerle el mismo castigo al que repite dicho comportamiento.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Décimo cuarto día (21/11/2013)

Ayer me acosté a la 1.30 buscando juegos para que aprendieran a sumar de una manera divertida pero prácticamente solo encontré juegos online. Así que me puse a pensar y se me ocurrió adaptar el juego del pañuelo con números. Es decir, me tocó poner a fabricar unas cartas con números para poder jugar al día siguiente. Como consecuencia, esta mañana estaba reventadísima. Aún así, he tenido que levantarme e ir al cole porque hoy me tocaba dar la clase a mi.

Antes de empezar con la clase de mates hemos hecho la asamblea. Luego Ana se ha ido a aparcar el coche y entonces... empezaba la función. Para calentar, hemos hecho un poco de cálculo mental. Más tarde, Sergio y Benito han repartido los libros y hemos hecho tres páginas de sumas. Poco a poco, voy mejorando e introduciendo técnicas nuevas para que me hagan caso. De hecho, hoy creo que me han escuchado más que el otro día. Como Rocío no terminaba y todos los demás estábamos esperando para poder hacer el juego, Ana me ha ayudado y se ha quedado un rato con ella hasta que acabara. 

A continuación, he dividido la clase en dos grupos y les he repartido los números. El juego consistía en que cuando yo dijera un nu´mero, por ejemplo el 4, los 4 de cada equipo tenían que venir a cogerlo a ver quién llegaba antes. El que "perdía" apuntaba el 4 en la pizarra. Después, decía otro número. Por ejemplo el 2. Entonces, los 2 de cada equipo venían y el que llegara después, lo apuntaba en la pizarra. Seguidamente, hacíamos la suma entre todos: 2 + 4 = 6. 

La verdad es que al principio ha sido un poco desastre porque no sabían que número era cada uno. se picaban entre ellos, otros se cansaban de jugar, otros se incorporaban, otros querían ser los que dijeran los números, etc. Ha habido un momento que me he agobiado. No sabía cómo controlarlos porque estaban gritando, empujándose y casi todos querían decir los números pero ya los estaban diciendo Javier y Jesús. Así que cuando les he dicho que era la última vez que los decían para cambiar, ya no han querido jugar. Al final, he optado porque quien no quisiera jugar que pintara y solo se quedaran los que de verdad querían jugar pero eran impares y además eran muy pocos, así que cada uno tenía dos o tres números. Pero bueno, por lo menos me han hecho más caso. 

Después del recreo, he tenido que bajar a fotocopiar el cohete de Jesús para que lo pudiera pintar porque se estaba portando muy bien. Y cuando he subido, estaban viendo como relajación el vídeo del método antidislexico. Después, Ana les ha explicado en la pizarra digital las hojas del libro que tenían que hacer y los encargados han repartido los libros. Yo he estado prácticamente paseándome todo el rato entre el sitio de José Antonio y al de Adrián. No sé qué le pasaba hoy a Adrián que cada cosa que hacía, venía a enseñármela. Quería que estuviera todo el rato con él pero es que José Antonio, también necesitaba ayuda. Las actividades que han hecho, eran de las letras "f", "r" y "rr". 

Los que no habían acabado lo del libro esta mañana, lo han tenido que terminar esta tarde. Y los que ya lo habían hecho todo, tenían que dibujarse a ellos mismos para colgarlo en el mural del circo que están montando fuera de la clase. Aún esta tarde, he tenido que seguir ayudando a José Antonio y Adrián hasta que  por fin, han terminado. Pero sin duda, la que más nerviosa me ha puesto ha sido Rocío, cada vez que la miraba estaba hablando. Y cuando le llamaba la atención, parecía como que trabajaba pero al rato ya estaba otra vez de charreta. ¡¡En una hora solo ha escrito una frase!! Al final, cansada de ver que pasaba de mí, le he dicho que le iba a poner un punto rojo y la he sentado detrás para que no se distrajera con nada. Pues aún así, se ha puesto a mirar los dibujos que había en la pared. ¡Esa niña es increíble! Mira que yo tengo paciencia pero es que me saca de mis casillas... Así que me he sentado con ella y hasta que no acabara al menos una hoja entera no la he dejado levantarse. La otra hoja que le faltaba se la ha llevado para casa y ya le he dado la hoja para que se pintara y colgarla en el mural.

En cuanto a los dibujos que han hecho ... algunos estaban bien pero había otros que daban miedo de verdad. Unos ojos de niño endemoniado y unas bocas de sonrisa de payaso. En fin, son niños, tampoco se les puede pedir mucho más jajaja Ahora, eso sí, si los comparas con los que hay colgados en la clase, han mejorado bastante.

En definitiva, después de otro duro y largo día, he aprendido a controlar mi ira más de lo que yo pensaba y además, he aprendido una nueva técnica para que me hagan caso: cuando toda la clase esté revolucionada, te pintas algo en la mano y les pides que miren ahí. Por ejemplo, Ana se ha pintado una carita sonriente y entonces, todos han empezado a mirar para ver qué era. Yo pensaba que no iba a funcionar pero funciona.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Décimo tercer día (20/11/2013)

Esta mañana, no podía con mi alma ya que ayer estuvimos hasta las 2.30 celebrando el cumple de una amiga. A pesar del sueño, tenía ganas de ir al cole y ver a los nenes. Las dos horas de antes del recreo, hemos dado valenciano, así que la asamblea ha sido en dicho idioma y hemos cantado la canción de "Bon dia!". Luego, queríamos poner la de "Els dies de la setmana" pero como Internet no iba muy bien, la hemos cantado nosotros.

A continuación, el encargado y el ayudante, han repartido los libros y hemos escuchado un cuento sobre una muñeca llamada Diana. Luego, tenían que buscar en un dibujo palabras que empezaran por "n" como nina, por "f" como fada o por "r" como ratolí. En las siguientes páginas, han hecho actividades para trabajar las distintas letras y también han dado la letra "h" que no la saben ni siquiera en castellano pero bueno, era copiar frases. Seguidamente, aparecía un dibujo con varios niños: uno olía las flores, otros miraban unas marionetas, otro escuchaba música, etc. Con esto, lo que pretendían era que aprendieran los sentidos en valenciano pero aún así, ellos siguen hablando en castellano. Aunque he de reconocer que algunos lo intentan aunque sea un desastre.

En medio de la clase, ha entrado la logopeda y se ha llevado a Sara, Benito y Adrián. Así que como no les ha dado tiempo a acabar, en el recreo se han tenido que quedar un ratito más, junto con Jesús, que a segunda hora se ha enfadado y como no ha hecho lo que tenía que hacer, se ha quedado en clase acabando sus tareas. 

Después del patio, tocaba música. !Hoy por fin he hecho algo! Mientras Cristian tocaba el piano, yo marcaba el ritmo golpeando mis piernas y los demás me imitaban. Luego, hemos repetido el mismo ejercicio pero con las claves. Por supuesto, el profesor sigue igual de blando con los castigos. Cuando ha repartido las claves ha dicho que quien tocara cuando él no lo dijera, tenía que dejar las claves y no tocaba más. Pero a Miguel le ha hecho dejar las claves y cuando todos las tenían, entonces le ha dejado volver a cogerlas. Otro instrumento que han tocado ha sido unas botellas llenas de agua que dependiendo de la cantidad de agua suenan de una manera u otra. También ha ido llamando a los que se estuvieran bien sentados y calladitos para tocar. A mí me ha tocado sentarme entre Miguel y Adrián porque Adrián no se estaba quieto y molestaba a Ángel. Finalmente, le he amenazado diciéndole que tenía un punto rojo y a partir de ahí se ha portado genial. Luego, me he tenido que sentar al lado de José Antonio porque no se sentaba ni un segundo. Ha estado prácticamente toda la clase de pie, tocando cosas, haciendo ruiditos, hablando con Alicia, etc. Y Cristian ni se ha inmutado. Para acabar, ha pedido gente que tocara el piano y la batería mientras él tocaba la flauta. La verdad es que este hombre tiene el don de la improvisación. Es impresionante ver como toca y como se inventa una melodía de la nada. Para irse a la fila, tenían que ponerse en las notas musicales del pentagrama, pero como nadie sabía hacerlo, al final, todos se han puesto en la fila y hemos ido para clase. 

Por la tarde, nada más llegar la profesora del comedor me ha dicho que José Antonio y Miguel Ángel han estado castigados todo el rato porque los han pillado en una clase. Así que nada más subir, lo primero que he hecho ha sido preguntarles qué había pasado por separado. Obviamente, cada uno le ha echado la culpa al otro jajaja. Lo que más me ha impactado es que José Antonio, que parece que siempre está en su mundo y no presta atención, luego utiliza unas palabras super cultas para hablar.

En E.F, han hecho una ficha en la que había varios niños a los que les faltaba un brazo, una pierna, etc. Así que tenían que unirlos y después pintar las figuras. Como de costumbre, la pizarra digital no iba bine así que la pobre Trini ha tenido que copiar la ficha en la pizarra normal para poder explicar lo de rodear las partes que les faltaban a los niños y unirlas con los mismos. Casi al final de la clase, como estaban todos revoloteando, ha cogido un papel y ha empezado a partirlo en un millón de trocitos para  construir una figura. Esto se llama papiroflexia en 3D. Como era de esperar, los niños se han quedado flipando, para ellos es como magia y Trini les ha prometido que el próximo día les traerá una figura. 

En la última clase (también en valenciano) Ana ha traído una fotocopia de pinocho con unos carteles en los que tenían que escribir las partes del cuerpo. En medio de la clase, ha entrado Trini para dejarles un cisne hecho de papel. ¡Que chulo! solo me ha faltado decirle que me hiciera uno a mí también jajaja. Siguiendo con lo de la fotocopia, me ha tocado ayudar a todo el mundo porque nadie sabía qué tenía que poner en cada cartelito. Cuando acababan podían pintar por detrás lo que quisieran y luego archivar. Otra vez más, Sergio ha acabado super rápido y se ha puesto a ayudar a sus compañeros. Se ve que le ha gustado eso de sentirse profe. Otra de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido que Adrián ha dibujado un barco con dos banderas: la de España y la de Elche. No sabía, que un niño tan pequeño se fijaba en esas cosas.

En general hoy he aprendido dos cosas: que a veces aunque parezca que no se enteren, saben muchas más cosas de las que nosotros pensamos. Y la segunda es que si haces algo con alguien, también tienes que hacerlo con el resto. Es deicr, hoy Elena me ha dado un beso y yo le he dado otro. Com consecuencia, todos querían un beso y me ha tocado "ir repartiendo amor" jajaja incluso hasta a Benito.

martes, 19 de noviembre de 2013

Duodécimo día (19/11/2013)

Ayer estuve a punto de ir al cole porque echaba de menos  a los niños pero al final me quedé en casa porque estaba un poco malita, así que hoy he ido con muchas ganas :) Como todos los Martes, a primera hora un grupo se baja a E.F y el resto se queda en clase trabajando la lectoescritura. Ana no había hecho las fotocopias de lectura, así que me ha pedido a mi que presentara la letra mientras que ella bajaba. Para empezar, le he dicho si sabían como se escribía la "r" mayúscula y minúscula y, a continuación, me han dicho palabras que tuvieran ese fonema. Luego, he puesto la presentación en la pizarra digital, han repasado la mayúscula con el dedo sin mover la rana para que todos la pudieran hacer y luego, se supone que la tenía que hacer yo desde el ordenador pero como no me salía y no podía pasar al siguiente nivel, les he dicho que la repasaran de la pizarra. Luego, hemos hecho el puzzle con la letra "r" y hemos jugado a algunos juegos. El primero ha sido el de "ra", "re", "ri", "ro", "ru" y como no sabía volver al menú, me ha tocado empezar desde el principio :S así que hemos tenido que hacer otro juego que consistía en "cazar" las letras erre en una sopa. La siguiente actividad ha sido la de discriminar el fonema y la otra la de identificar el grafema en una palabra. Más tarde, ha venido Ana con las fotocopias y mientras que las hacían, he estado llamándolos para leer aunque no nos ha dado tiempo a que todos leyeran.

A segunda hora, los que estaban en clase han bajado a hacer gimnasia pero antes, Rocío, ha tenido que ir a cambiarse porque se había hecho pis encima y ha vuelto a la clase porque decía que no podía abrir la puerta. Luego ha vuelto otra vez porque le daba miedo el aseo y Claudia ha tenido que acompañarla. Cuando por fin éstos se han bajado, hemos repetido el mismo proceso con el siguiente grupo y también me ha tocado dar la clase a mi pero esta vez con Ana mirándome. He vuelto a apuntar las palabras que me dijeran, a poner la presentación y también hemos jugado. Esta vez, nos ha dado tiempo a que casi todos acabaran por lo menos la parte de delante de la fotocopia y a leer con todos. No sé porqué la segunda hora cunde siempre más que la primera. 

Cuando han vuelto de E. F, Benito "sin querer" ha empujado a Irene para coger su mochila. 

Antes de bajar al recreo, José Antonio, tenía que terminar unos deberes que no había hecho en casa pero enseguida los ha acabado y hemos podido bajar al patio.

Después del recreo, tocaba Inglés. Y como José Antonio no tiene libro, Noelia me ha pedido si podía bajar a hacerle unas fotocopias. He buscado a la conserje pero no estaba por ninguna parte, hasta le he preguntado a la Jefa de Estudios y lo único que me ha podido decir es que la esperara. Luego, ha bajado otra chica de prácticas que se tenía que ir al médico y hasta que no le abriera la conserje no podía irse. Así que nos hemos quedado las dos un rato hablando mientras esperábamos a que viniera. Al final, me ha fotocopiado las hojas y he subido corriendo pero resulta que no han hecho falta porque hemos estado viendo vídeos con canciones y han hecho un "listening" en el que la profe decía "Jack has got a pencil, a pen and a bag" y ellos tenían que hacer una cruz en los objetos que escucharan. La verdad, es que por lo menos en el ratito que he estado yo, se han portado muy bien. Para acabar la clase, ha puesto la canción de "10 little teddy bears". Con la canción ha conseguido calmar hasta a Benito y José Antonio que estaban molestándose. Así que me he tenido que sentar en medio e intentar que prestaran atención.


Por la tarde, hemos seguido con lengua pero para empezar, hemos hecho la relajación. Esta vez, Ana le ha preguntado a un niño que le dijera un número y ha puesto la canción número 10 para hacer la relajación. A continuación, Sergio (encargado) y Benito (ayudante) nos han ayudado a hacerle los masajes a todos sus compañeros. Hoy éramos 4 personas dando masajes así que todos estaban flipando porque les han hecho muchos masajes jajaja. Después de la relajación, Ana ha sacado un libro de adivinanzas y le ha pedido a algunos que le ayudaran a contarlas mientras que los demás, pensaban y levantaban la mano para decir su respuesta. Esta actividad era nueva para mí, ya que desde que yo estoy de prácticas, siempre que dábamos lengua, contaban un cuento. 

Luego, les ha dicho que podían sacar la ficha de lectura de la mañana que la tenían a medio acabar. Los que terminaban, podían empezar a hacer la de escritura. Poco a poco, me estoy acostumbrando a que me agobien a preguntas y a repartirme el tiempo para atenderlos a todos. La táctica es, cuando te ves agobiada, les dices a todos que se sienten y levanten la mano y que si no están callados no les atiendes. Así, he ido ayudándolos a todos, especialmente a José Antonio, que se distrae con cualquier cosa. Para el colmo, Ana les ha puesto la música de los payasos de la TV y todos estaban empanados mirando el ordenador en vez de haciendo sus tareas. 

Ha habido un momento que Benito se ha enfadado porque había terminado la ficha y no quería pintarla, pero al final, después de pelearme un rato con él, se ha sentado encima de mi, le he dado un abrazo y ha empezado a pintar. Como Sergio, ha acabado muy pronto y me ha dicho que no quería pintar ni jugar, le he dicho que ayudara a sus compis y ha sido muy gracioso verlo diciéndoles a todos que trabajaran. ¡Tiene madera de maestro! jajaja Cada día me cae mejor ese niño. Y poco a poco me está demostrando que aunque tiene pinte de macarra, en el fondo es muy bonico y se esfuerza por aprender. 

Al final de la clase, la profe ha dicho que quien acabara todo tenía una estrella y los que no se quedaban sin nada. Además, ha empezado a preguntar si alguien se había enfadado o había pegado a alguien. Obviamente, todos han puesto cara de no haber roto un plato en su vida, pero Irene, ha dicho que Benito le ha empujado antes del recreo y él ha empezado a decir que había sido un "accidente". Total que al final no le han puesto ningún punto rojo pero no tenía estrellita. Él, si que había terminado los deberes y nos ha extrañado que no reclamara su estrella. Al rato, ha venido a decirle a la seño Ana que él si que había acabado las fichas. Así que le hemos preguntado a Irene si le poníamos la estrellita y, claor, la chiquita ha dicho que sí. Pero cuando estaban en la fila, ha empujado a Victoria. Así que Ana enseguida ha ido a quitársela y él se ha puesto hecho un loco a gritar, a tirarse por el suelo y a tirar las sillas. 

Como iba para largo y la campana ya había sonado, Ana me ha pedido que bajara al resto de la fila y cuando se estaban yendo, Benito también quería pero Ana le ha dicho que si no recogía las sillas no se iba. Y así ha sido. Cuando he subido, aún seguía sin haberlas colocado. Hasta que al final, se ha dado cuenta de que ella no iba a ceder si no hacía lo que decía y por fin, las ha colocado. Luego, Ana, ha ido a hablar con su madre y se lo ha contado todo y le ha dicho que si en su casa no se mantiene firme, las rabietas, cada vez irán a peor.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Undécimo día (15/11/2013)

Hoy tocaba religión a primera hora. Han hecho un par de actividades y después han tenido que leer un texto sobre cómo el ángel Gabriel anunció a María que sería la madre de Jesús y hacer un dibujo sobre eso. Al igual que todos los días, la profesora ha explicado lo que tenían que hacer y se ha sentado en su mesa. Yo he estado un rato paseándome por la clse para ayudarlos en lo que necesitaran y luego, he leído el texto con Jesús porque decía que él no sabía (aunque fuera mentira).  Más tarde, me he sentado con la maestra y hemos estado hablando sobre el prácticum, sobre los alumnos, etc. Ha estado diciéndome quiénes le "caían mal" y me ha dicho textualmente que Cristina era una arpía pero en pequeñito. E cierto que es un poco pija y bastante sabionda pero de ahí a ser una arpía... 

Cuando Ana ha vuelta con el grupo que se habían ido a la alternativa de religión, me ha enseñado los dibujos que habían hecho. Y para que todos los alumnos se sentaran y se callaran, les ha dicho que iban a jugar al juego del silencio, es decir, el primero que hable o haga un ruido pierde. Cuando todos estaban más tranquilos, los ha ido tocando sin hablar para que cogieran la bolsa de Educación Física y se pusieran en la fila. 

Hoy han hecho E.F en el gimnasio. Trini ha cogido res colchonetas y les ha explicado que durante esa clase, iban a practicar los giros. Ha enumerado los tres giros posibles y los han practicado con diferentes ejercicios. Para empezar, les ha explicado cómo debían hacer la voltereta hacia delante: tienen que subir a la colchoneta, separar las piernas, poner las manos cerca de los pies, meter la cabeza entre las piernas y dar la vuelta sin que la cabeza tocara la colchoneta para que no se hicieran daño en el cuello. Después, han vuelto a repetir la voltereta pero levantando las manos antes de colocarse para trabajar la agilidad y luego la han repetido de nuevo pero sin tocar la colchoneta con las manos para levantarse. De esta manera, aprovechan la fuerza del giro para ponerse de pie, sin necesidad de apoyar los brazos. 

Más tarde, los ha ido llamando por parejas para que hicieran la croqueta y después, ha explicado como se hacía la voltereta lateral y le ha pedido a Crsitina (que va a gimnasia rítmica) que hiciera una demostración. El resto, como no sabían hacerla, solo tenían que intentarlo si querían. Pero a Adrián, por ejemplo le daba miedo hacerla y no lo han obligado. Y había otros a los que no les salía o les salía mal y los demás han empezado a reírse. Entonces la seño se ha enfadado y ha empezado a decirles que si se reían luego no iban a querer a hacer la actividad porque se sentían mal y para hacerlos reflexionar, les ha dicho: "vosotros imaginad que hay algo que no sepáis hacer, ¿a que no os gustaría que los demás os hicieran sentir mal?" De repente, todos se han callado.

Cuando se acaba la clase, se van a peinarse y luego se ponen en fila para subir a clase. Pues mientras estaban en la fila, Jesús ha empezado a meterse con José Antonio y éste, obviamente, ha venido a chivarse. Así que yo he seguido el ejemplo de Ana y le he dicho a Jesús que si a él le gustaría que se metieran con él. Entonces le ha pedido perdón. Una crisis más resuelta por la seño Rocío. 

Después del recreo, Ana les ha repartido una ficha para que practicaran la letra "n". Había cuatro actividades: una discriminación del fonema, otra de completar las palabras con sílabas, otra de asociar las imágenes con las palabras y la última de copiar las palabras y asociarlas con su dibujo. Hay algunos que han terminado pronto, entonces han podido jugar o dibujar, pero otros, ni siquiera han acabado y se la han tenido que llevar a su casa. Yo he estado casi todo el rato, ayudando a José Antonio que además de no enterarse de nada, no sabe leer bien. Yo creo que ni siquiera se fija en las letras, nada más que va diciendo algunas al azar a ver si acierta. Y Claudia igual, con tal de no esforzarse, esta todo el rato preguntándome qué pone en la hoja.

Esta tarde tenían música. Para llevárselos al aula de música, ha dicho sus nombres cantando y se iban poniendo en la fila. Una vez allí, el profesor quería que yo diera la clase pero le he dicho que no, que yo no sé música como para dar una clase. De todas maneras, lo único que han hecho ha sido tocar el carrillón, la batería y el piano. Al principio, ha sacado los carrillones y los ha distribuido por toda la clase, ha repartido las baquetas a los que mejor se portaran y les ha dejado tocar un rato. 

Luego han salido los que no habían tocado. Como Benito estaba tocando el carrillón todo el rato cuando no le tocaba y no ha escuchado a los compañeros, Cristian le ha dicho que no podía tocar la batería y entonces se ha enfadado muchísimo y ha empezado a tirar el estuche al suelo y a volcar las mesas. Como Jesús (que durante todo el día se ha portado super bien) le ha dicho que no se enfadara y ha ido a sujetarlo, ha volcado también su mesa. Pero como ya sabíamos, Cristian es un blando, y al final le ha dicho que si se sentaba podía tocar la batería. Ha empezado a decir nombres de gente que estuviera en silencio para que tocaran la batería y al final ha dicho a Benito. Luego, le he dicho que llamara a Jesús también que hoy se estaba portando muy bien y mientras él tocaba, el otro estaba dando con la mano en el platillo todo el rato diciendo: "ya ha acabado la canción" para chincharlo. Pero estoy muy orgullosa de que Jesús no haya caído en el juego y haya seguido a lo suyo.

Para acabar, ha empezado a decir rimas con nombres que no eran de la clase para que salieran a tocar el piano como: "Ahora el piano va a disfrutarlo, un niño llamado Eduardo" y como se supone que se había equivocado de nombre, todos los niños han empezado a reírse. Así varias veces, hasta que al final ha llamado a Pablo pero éste no quería tocar el piano porque es muy vergonzoso. 

Como se había acabado el tiempo de clase, ha hecho lo de las rimas otra vez para que se pusieran en la fila. Por ejemplo: "Ahora se va a poner en la fila, el que lleve camiseta lila".

Al llegar a clase, Ana ha explicado que iban a jugar por equipos. Así que ha repartido una tarea a cada equipo. El de Jesús, Javier, Sergio, Adrián, Nuria y Sara tenía un papel gigante en el que cada uno podía pintar lo que quisiera. El de Alicia, Pablo y Rocío, tenían el juegos de los bloques de colores. Este consiste en hacer una torre con todos los bloques y tirar un dado. Si en el dado sale el color rojo, tendrán que quitar un bloque rojo sin que se caiga la torre. Mientras jugaban, me he dado cuenta de que Alicia es una mandona. ¡Con lo mona que parecía! y además a Rocío casi no la dejaban jugar, y como encima estaba embobada y no sabía cuando le tocaba, ni siquiera se quejaba la pobre. El grupo de Miguel Ángel, Victoria, José Antonio y Jorge tenían el juego de coser y el de Benito, Irene, Cristina, Claudia y Elena tenían puzzles. Cada 10 minutos aproximadamente iban rotando de grupo hasta que hubiesen pasado por todos los juegos.

El más problemático ha sido el de los bloques porque ha habido un momento en el que le tocaba empezar a tirar a Javier y Jesús se ha enfadado y le ha pegado un puñetazo. Obviamente, el otro quería devolvérsela pero no los he dejado y he hablado con Jesús para convencerlo de que no se enfadara. Le tocaba tirar después de Javier, era una tontería enfadarse y echar a perder lo bien que se ha portado durante todo el día.

Cuando se han puesto en la fila para bajar, Sara estaba tirste porque Nuria se había puesto al final de la fila con Alicia y no con ella. (Nuria es la mejor amiga de Sara) y ha empezado a decir que no entendía porqué eran amigas si Alicia siempre juagaba con otros niños y no con ellas. Así que he intentado hacerle entender que podían jugar con varias personas, pero como se ha dado la vuelta y se ha puesto medio a llorar, le he dado un abrazo. ¡Que niña más tierna! Al final, para cambiar de tema, le he dicho que cuando se le caiga el diente que me avise y me cuente o que le han traído. 

También, cuando hemos bajado, Jesús super emocionado le ha contado a su padre que había pintado el cohete entero. Hasta se lo hemos metido en la mochila para que se lo enseñara. Ha sido super gratificante y super bonito ver lo contento que estaba después de haber soportado tantas rabietas suyas. En fin, ha sido una despedida de la semana muy emotiva :) Además, me alegra que haya sido su padre quien viniera a recogerle porque él siempre reclama la presencia del papá y hoy ha podido darle una grata sorpresa. Esperemos que esta escena se repita cada semana.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Décimo día (14/11/2013)

Hoy, hemos empezado el día hablando en valenciano. Así que la asamblea ha sido en este idioma. Luego, la maestra ha leído un libro "La gata i el gos" y Miguel y otra compañera le han ayudado leyendo algunas palabras. Más tarde, mientras los encargados repartían los libros, Ana ha puesto la canción de "Bon dia" y la de "Els dies de la setmana". Para repasar por última vez el vocabulario de las partes del cuerpo tenían que mirar en un dibujo que había en el libro y la profesora iba preguntando "què és el número 1?" y ellos tenían que responder con la palabra. Por ejemplo"genoll". Después, han hecho una serie ejercicios para trabajar el singular y el plural o las mayúsculas y minúsculas. Durante ese tiempo, yo he estado ayudando a José Antonio y a Benito que hoy estaban trabajadores. También han hecho algunas frases y han leído una canción. Por último, han hecho la hoja de repaso del final del tema. El que terminaba, tenía que quedarse sentado en su sitio y levantar la mano para que fuéramos a corregirle y ya podían jugar a lo que quisieran. Cuando quedaban 5 minutos para ir al recreo, solo faltaban por terminar Rocío y Jesús porque ha estado enfadado casi toda la clase, así que Ana se ha puesto a trabajar con él y yo he estado con Rocío que iba muy muy lenta. Mira que yo tengo mucha paciencia pero esta niña me pone super nerviosa .... tarda tres horas en hacer una letra y encima de que no se entera de nada en valenciano, se pone a hablarme en vez de hacer lo que tiene que hacer.

Después del  recreo, como a Ana le dolía mucho la cabeza y me ha pedido que diera yo la clase. Me ha dicho que eligiera lo que quisiera y como tampoco me veo yo muy segura de dar una clase improvisada, le he dicho que me enseñara las fichas que tenía para elegir una. Al final, he elegido una de sumas que era fácil de explicar. 

Para que se relajaran antes de empezar, los encargados me han ayudado a hacer los masajes y luego para calentar en mates, hemos hecho un poco de cálculo mental. Como siempre, yo le he lanzado una suma a un alumno y ese se la manda a otro y así sucesivamente hasta que todos hayan hecho una suma. Después, les he pedido a los encargados que repartieran las fichas y he explicado lo que tenían que hacer. Luego, he ido paseándome por las mesas para ver si tenían dudas y para corregir a los que escribían los números al revés. Cuando acababan, tenían que escribir en la parte de arriba de la hoja del 1 al 10 y en la parte de abajo del 0 al 10. 

Finalmente, se me ha ocurrido que los que terminaran escribieran por detrás los números siguiendo la serie 0-2-4... hasta el número que se supieran. Esto me ha servido para darme cuenta que los que mejor saben contar son Victoria y Jorge que han pasado el 50, concretamente, el niño ha llegado al 100, mientras que los demás se quedaban en el 20-30 (no sé si es que no saben contar o que no les apetecía hacer nada más). Al acabar todo, tenían que levantar la mano y yo iba a corregirles para que archivaran y recogieran para ponerse a la fila.

Esta tarde, nada más llegar al cole he ido a preguntarle al secretario si después de clase podía ir a mirar los documentos para empezar a hacer la memoria y cuando me he reenganchado a la fila, Juan Antonio me han dicho que Benito se había peleado y que Ana estaba tranquilizándolo. Así que he tenido que entrar yo la fila a la clase, pero enseguida han venido. Para que se tranquilizaran, la seño les ha puesto el vídeo para prevenir la dislexia. En él, aparecen todas las cosonantes combinadas con las vocales y algunas de las sílabas trabadas como fra, pla, blu, que, etc.

A continuación, les ha dado una ficha de plástica tamaño A3 en la que aparecía dibujada una casita y les ha explicado que tenían copiarla y decorarla como quisieran. Mientras ellos hacían su tarea, Ana ha seguido pintando el payaso que había dibujado el tutor de primero A y yo me he estado paseando por la clase para ver los dibujos de los niños. La verdad es que me ha sorprendido que Javier y Victoria pintaran tan bien para ser tan pequeños. Otros, simplemente se limitaban a hacer lo más fácil y a decorar poco. Y otros en cambio, han decorado hasta que no quedaba más hueco en la hoja. Por ejemplo, Jesús, me ha explicado que había dibujado un hombre que le quitaba la luz al sol para dársela a los pájaros y que volaran más rápido. Además, también se había dibujado a él (con el poder de tirar rayos) y a su padres (con alas poderosas que funcionan con energía solar) Al final va a ser verdad eso de que los niños tienen imaginación. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Noveno día (13/11/2013)

Después de haber dado ayer mi primera clase, hoy me he fijado más en las técnicas que utiliza mi tutora para para mantener el orden en el aula. Creo que puedo aprender muchísimas cosas de ella, sobre todo, en lo referente a la autoridad y la resolución de conflictos.

Esta mañana, nada más entrar, han hecho la asamblea y Miguel Ángel, que esta semana es el encargado, ha leído la poesía del tiempo. Durante las dos primeras horas hemos dado matemáticas porque aunque en el horario oficial pone que tienen dos asignaturas, Ana las junta en una. Como siempre que damos matemáticas, al principio, hacemos un poco de cálculo mental. Esto es, la seño lanza una suma y quién la resuelva le tiene que lanzar otra suma a algún compañero, y así sucesivamente. Además, para averiguar hasta qué número saben contar, les ha pedido que siguieran la serie de: "0,2,4,6..." Saltándose un número.

A continuación, la maestra ha puesto un dibujo de un mercadillo en la pizarra y ha empezado a hacer preguntas sobre las diferentes posiciones: arriba, abajo, cerca lejos, derecha, izquierda, delante, detrás, etc. Por ejemplo: "El que vende las naranjas, ¿está delante o detrás del puesto?" o "El que está arreglando la farola, ¿está arriba o debajo de la escalera?"

Como había confusión con la derecha y la izquierda, ha empezado a decir: "Levantad la mano derecha/izquierda" y luego, les ha dicho que se levantaran y se pusieran mirando a la pizarra mientras ella iba diciendo: "Dar un paso a la derecha/izquierda". Más tarde, se han juntado por parejas y ponían una silla en medio para que uno de ellos diera órdenes al otro del tipo: "Ponte a la derecha de la silla" o "ponte arriba".

Después, el encargado Miguel Ángel y el ayudante Sergio, han repartido los libros y han hecho las actividades. Las actividades consistían en repasar el número que estaban dando, en esta caso el 10. Hacer unas cuantas sumas, continuar las series de números y de pegatinas. Me he estado fijando en lo que hace Ana para llamar la atención del alumnado como: "1, 2, 3" para que se callen y se sienten. O para saber quien ha terminado la actividad decía: "que levante la mano quien haya terminado y se ponga el lápiz en la cabeza/se toque la boca/la nariz. De esta manera, también sabe si la están escuchando o no. 

Cuando habían terminado de hacer la tarea, Adrián, Benito y Sara se han ido con la logopeda mientras los demás jugaban con la pizarra eléctrica como "Señalar los pájaros que están lejos del árbol" o "pintar cuadritos de colores y hacer sumas con estos"

En el recreo, Jesús estaba castigado por haberle pegado a Ana el día anterior. Tenía que quedarse con la directora pero ella no aparecía, así que se ha quedado con la jefa de estudios. Lo mejor es que le he preguntado que por qué lo habían castigado y me dice: "Porque ayer me enfadé y no quería repetir la hoja". ¡Vaya tío! 

Después del recreo, tocaba música. Para llevárselos a clase de música, ha entrado Cristian a clase y los ha ido llamando por grupos cantando para que se fueran poniendo en la fila. Una vez en la clase de música, ha pedido voluntarios para leer la letra de una canción y mientras la cantaban, él tocaba el piano. Luego, les ha repartido una ficha en la que tenían que dibujar las notas "mi" y "sol" y por detrás, pintar un dibujo creativo con las notas musicales.

Mientras ellos trabajaban, me ha dado una hoja para que la leyera en la que había resumido un artículo sobre por qué no había que decir "muy bien". Se ha hecho un estudio con niños y los resultados han demostrado que el utilizar las recompensas conductistas, los alumnos se ven condicionados y manipulados, es decir, hacen lo que el profesor quiere para que le digan que lo ha hecho muy bien y no para aprender. Según este pensamiento, cada uno tendría que ser libre de hacer lo que quiera y como quiera, para fomentar así la creatividad.

Hablando con él, le he preguntado que si no se puede decir "muy bien"¿qué es lo que se supone que tenemos que decir? Cristian dice que su novia trabaja en el CEIP Blasco Ibáñez, una escuela más progresista. Allí en vez dar aprobación con esa frase, sonríen a los alumnos para demostrar que han hecho bien el trabajo o le preguntan si han disfrutado haciéndolo.

Yo, sinceramente no creo que decir muy bien implique manipular a los niños, sino que hay ciertas cosas que se tienen que aprender mecánicamente. Las cosas son como son, no todo puede ser creativo. Por ejemplo, la lectura y la escritura son así, si le pides que escriba una D y escribe una T, está mal, por muy creativo que sea el niño. Además, no creo que hagan las tareas por conseguir el premio sino que la hacen porque la tienen que hacer, y si luego le dices que lo ha hecho bien, se alegrará pero no estará condicionado para hacerlo otra vez.

Lo que está claro es que Cristian es demasiado blando para resolver conflictos. En la clase de hoy, Benito se ha enfadado y ha empezado a tirar las pinturas y a pelearse con Javier. Asimismo, Jesús le ha pegado a Miguel Ángel porque estaban repartiendo los cancioneros donde guardan las fichas pero como no le quedaban más para repartir, se lo ha cogido a Jesús. Entonces éste se ha enfadado y le ha pegado un puñetazo. Por supuesto, en vista de que el profe no hacía nada, le he reñido yo y lo he tenido que sujetar para que no le volviera a pegar al otro. Pero él quería salirse de la clase, así que he tenido que estar sujetándolo un rato hasta que se le pasara pero cuando lo he soltado, le ha vuelto a pegar a Miguel Ángel. Entonces Cristian, en vez de castigarlo o pasar de él y dejarlo que siguiera revolcándose por el suelo como hace siempre que se enfada, lo ha cogido y le ha dado un abrazo. Además, precisamente lo que quiere Jesús es que le hagan caso y lo que ha hecho el maestro es parar toda la clase para premiarle hablando con él. Es verdad que al final ha conseguido calmarlo pero así no creo que se solucione el problemas.

Para acabar la clase, les ha dejado tocar la batería con un ritmo que ha marcado el profe y luego podían hacer lo que quisieran pero sólo ha dado tiempo a que tocara Irene y mientras tanto, Cristian tocaba el piano. Por último, el  docente decía una letra y se ponían en la fila todos aquellos cuyo nombre empezara por esa letra. Por ejemplo: si decía la "a", se tenían que poner en la fila Alicia y Adrián.

Cuando hemos llegado a la clase para que recogieran sus cosas y se fueran a clase o al comedor, Ana le ha preguntado al de música si Jesús se había portado bien y en vez de decir que se ha portado mal. dice" hombre le ha pegado a Miguel Ángel pero ha hecho todos los deberes y luego se le ha pasado el enfado..." ¡Claro que se le ha pasado! si has estado media clase hablando con él y dándole abrazos. Una cosa es portarse bien con él y otra cosa es pasarse. Así no ayuda a nadie.

Esta tarde a primera hora tocaba Educación Física, así que ha venido Trini y han hecho una ficha, como siempre. La ficha consistía en pintar 3 muñecos y las partes del cuerpo que les faltaban. Seguidamente, tenían que recortar las partes y pegarlas donde correspondía. Cuando acabaran, podían seguir pintando las fichas de la ducha o la de los deportes.

A segunda hora, tocaba valenciano así que aprovechando el dibujo del niño gigante que dibujó Ana y pintaron los niños, la profe se ha inventado un juego. Ella, les daba unos cartelitos con los nombres de las partes del cuerpo y el niño al que se lo daban tenían que señalarse esa parte durante un rato mientras que el resto hacían "fotografías" para recordar que señalaba cada uno. Luego, yo he repartido los nombres a quienes estuvieran callados y ellos tenían que salir por orden a pegarlos con velcro en el muñeco.Finalmente, todos debían darse la vuelta y mientras miraban a la pared de la clase, Ana, ha quitado varios nombres. Cuando se han vuelto a dar la vuelta, tenían que observar y averiguar qué nombres faltaban.

Como quedaba poco tiempo para que sonara el timbre, la maestra los ha ido llamando para que eligieran un libro para llevárselo a casa y leerlo con los papás. Y el que ya tenía libro, podía recoger y ponerse a la fila. Yo he bajado con Ana a dejar a los niños y luego, hemos subido a por nuestras cosas. Pero Rocío, cuando ha hablado con su padre se ha dado cuenta de que se había dejado las cartas de Monster High en clase y ha subido con nosotras. ¡Para que veas! Los deberes si se les olvidan pero si se trata de juguetes o algo que les guste no lo pasan por alto.

Como hoy tenía que ir a la EOI, me he bajado con Ana y hemos estado hablando mientras ella iba al coche. Me ha contado varias cosas sobre cada uno. Pero lo que más me ha impactado es que me ha dicho que Benito, hasta ahora, se ha estado portando bien pero que cuando se enfada pega a quien encuentre y además, les pega cuando no lo ve la profe para que no le riñan. !Agüita con el niño... con lo buenecito que parecía al principio!