Después de todo el finde sin ver a los niños ya había ganas de volver a verlos. Al final se les coge cariño y los echo de menos.
Como todos los martes, un grupo se ha bajado a E.F. mientras que otro se ha quedado en clase trabajando la letra "h" pero como no iba la pizarra no hemos podido utilizar la pizarra. Así que les hemos repartido las fotocopias de lectura y luego tenían que hacer dos páginas del libro de lengua. Al que no le diera tiempo de acabar, se lo tenía que llevar a casa. Para intentar que no se tuvieran que llevar muchas cosas, he intentado ayudar lo máximo posible mientras Ana los llamaba para leer. Al final, José Antonio ha acabado pero Rocío y Adrián no.
Con el segundo grupo hemos hecho lo mismo pero por detrás de la hoja de lectura en vez de escribir seis palabras, tenían que escribir tres palabras y una frase. Por supuesto, he estado ayudándolos a escribir las oraciones, sobre todo a Sergio, Jesús y Javier. La verdad es que han trabajado bastante bien. El que más me ha sorprendido ha sido Pablo, que a pesar de ser más pequeño, ha acabado antes que todos y además lo ha hecho muy bien. ¡Es tan cuqui!
Después del recreo, tocaba inglés pero como Cristian estaba enfermo y no ha podido ir a la clase de Noelia, ella ha preferido quedarse en su clase y Ana y yo en la nuestra. Hemos aprovechado para adelantar algo del libro de lengua. Así que hemos empezado el tema tres y después de dar los masajes de relajación, Ana ha puesto en la pizarra digital el cuento del ratón de campo y de ciudad. Luego, ha puesto varias veces una canción y para que se la aprendieran, han hecho un juego: primero cantaba un grupo y luego el otro pero como aún no se la sabían, solo cantaban "ra-ton-ton-ton" Así que yo me he puesto con dos grupos y Ana con los otros dos. Entonces. hemos empezado a cantarla otra vez y ya ha ido un poquito mejor. Seguidamente, mientras un grupo cantaba la letra, nosotros sólo teníamos que cantar "ton-ton-ton" y después al revés. Lo que más gracia me hacía era ver a Benito intentar cantar pero como no se sabía la letra, se la inventaba. !Cuando quiere es super adorable!
A continuación, la profesora ha explicado lo que tenían que hacer y han ido haciéndolo todos juntos. Han hecho unas cuantas actividades sobre la lectura. Los que terminaran podían seguir con lo de la "h". En el caso de que ya hubieran acabado eso también, entonces tenían que seguir con otras actividades de completar frases con palabras. Ha habido un momento que me he agobiado un poco porque estaba ayudando a Rocío que iba muy atrasada y Adrián ha venido cuatro veces a que le ayudara (que no quiere que le ayude porque él sabe hacerlo, solo quiere que esté con él) y encima se ha acercado Javier super agobiado porque no le salía escribir una frase. Así que le he dicho a Adrián que se sentara en su sitio y levantara la mano o no iba y he ido a ayudar a Javier. Luego, he ido al sitio de Adrián para que no se deseperara pero entonces ha tocado el timbre, así que se ha tenido que llevar el libro a casa igualmente.
Esta tarde, he tenido que dar yo la clase de mates. A mediodía, Ana me ha dejado un libro para que me preparara lo que tenía que dar. Era solo que diferenciaran si un número era mayor o menor e introducir el concepto de decena como conjunto de 10 unidades. Como siempre que hacemos matemáticas, para empezar la clase hacemos cálculo mental. Pero cuando ya se habían lanzado entre ellos unas pocas de sumas, han empezado a hablar y a pelearse porque Javier y Jesús estaban haciendo sumas grandes del tipo 100+100 y luego no sabían la respuesta. Así que para ir más rápido he lanzado yo las que quedaban y les he dicho al encargado (Benito) y al ayudante (Jesús) que repartieran los libros de matemáticas. Entonces ya ha sido el desmadre total, han empezado a hablar e incluso a gritar. Así que para distraerlos, he dicho que quien tuviera el libro lo abriera por la página que íbamos a dar que estaba puesta en la pizarra digital. Aún así, cuando iba a empezar a explicar, Rocío y Miguel ni siquiera habían abierto el libro. !Increíble! .... nivel de empanamiento + 20.
Para empezar, tenían que contar los huesos y los perros que había en un dibujo, escribir los números y decir qué número era mayor y cuál era menor. Luego, había una serie de actividades en las que tenían que rodear el número mayor/menor, escribir un número mayor que el 2 o menor que el 7 y ordenar varios números de mayor a menor. Para acabar la hoja, tenían que completar una serie con pegatinas.
En las siguientes hojas, hemos trabajado el concepto de decena. Esto ha sido más complicado, sobre todo la segunda hoja. No se enteraban de nada, me ha tocado repetirlo varias veces y encima no se callaban. He probado todas las técnicas que me sé para mandarlos callar: la de contar hasta tres, la de "quien acabe que...", la de amenazar con los puntos rojos, la de llamar la atención individualmente, hacer palmas, pegar gritos... pero nada hoy no había manera. Estaban revolucionados. Aún así, yo he seguido dando mi clase y espero que por lo menos alguno se haya enterado de algo.
Al principio de la hoja, había un dibujo con 10 calabazas y he aprovechado para explicar que un grupo de 10 era una decena. Como la hermana de Javier va a la otra clase y ellos ya han hecho esa parte, él se lo sabía todo. así que ha sido él el que me ha ayudado a explicárselo al resto de sus compañeros. Las siguiente actividad consistía en hacer grupos de 10 bolitas y decir cuántas decenas había. La otra hoja era un poco más complicada y para el colmo, me he saltado una actividad sin querer y he empezado a hacer otra hasta que me lo han dicho. En la que me he saltado (aunque luego la he hecho) se explicaba otra vez que una decena son un grupo de diez y como no queda ninguna unidad suelta, se pone un cero en el lugar de las unidades. Esto, me ha tocado explicarlo varias veces porque Cristina no lo entendía. Luego, había otra actividad parecida pero había 7 unidades y en la otra 20 para que pusieras cero decenas y 7 unidades o 2 decenas. Para acabar, había un dibujo con 13 marionetas. Entonces si hacías un grupo de 10, tenías una decena y 3 unidades.
Como he visto que el concepto no había quedado muy claro y quedaba tiempo, he repartido por pareja un cierto número de fichitas azules y rojas que representan las unidades y las decenas. Por supuesto, han empezado a pelarse por que tenían más o menos fichas que el de al lado. Así que al final, he dicho que quien se volviera a quejar se quedaba sin fichas. Lo que ha pasado es que yo tenían en mi mente una actividad pero no ha salido como esperaba. Yo pensaba hacer algo tipo lo de las marionetas. Es decir, yo te doy 15 fichas y tu me dices: tengo 1 decena y 5 unidades. Pero como las fichas rojas eran regletas con 10 particiones no he podido hacer eso. Así que, he escrito en la pizarra con rojo la "D" de decenas y con azul la "U" de unidades y he empezado a preguntar a cada pareja cuantas decenas y unidades tenía. El problema es que muchos de ellos estaban empanados y no se habían enterado que tenían que contar las fichas que tenían entre los dos de la pareja o que no sabían cuáles eran las unidades y cuáles las decenas. Cuando he terminado de preguntarles a todos, me tenían que decir cual era el número mayor y el menor tanto de decenas como de unidades.
Después, quería repetir lo mismo pero de forma individual y no ha dado tiempo. Había que empezar a recoger. Así que mientras recogía les iba preguntando que cuántas unidades tenían y al mismo tiempo, Ana recogía las decenas.
En definitiva, ha sido una clase intensa en la que no me han hecho mucho caso pero espero que al menos se hayan enterado de algo de las decenas. Como conclusión, he podido comprobar que las técnicas que yo consideraba infalibles, de vez en cuando también fallan aunque me cueste reconocerlo. A ver qué nos depara mañana .... solo espero que vengan más tranquilitos y se porten mejor porque vaya dolor de cabeza que tengo en este momento gracias a sus gritos.
Como todos los martes, un grupo se ha bajado a E.F. mientras que otro se ha quedado en clase trabajando la letra "h" pero como no iba la pizarra no hemos podido utilizar la pizarra. Así que les hemos repartido las fotocopias de lectura y luego tenían que hacer dos páginas del libro de lengua. Al que no le diera tiempo de acabar, se lo tenía que llevar a casa. Para intentar que no se tuvieran que llevar muchas cosas, he intentado ayudar lo máximo posible mientras Ana los llamaba para leer. Al final, José Antonio ha acabado pero Rocío y Adrián no.
Con el segundo grupo hemos hecho lo mismo pero por detrás de la hoja de lectura en vez de escribir seis palabras, tenían que escribir tres palabras y una frase. Por supuesto, he estado ayudándolos a escribir las oraciones, sobre todo a Sergio, Jesús y Javier. La verdad es que han trabajado bastante bien. El que más me ha sorprendido ha sido Pablo, que a pesar de ser más pequeño, ha acabado antes que todos y además lo ha hecho muy bien. ¡Es tan cuqui!
Después del recreo, tocaba inglés pero como Cristian estaba enfermo y no ha podido ir a la clase de Noelia, ella ha preferido quedarse en su clase y Ana y yo en la nuestra. Hemos aprovechado para adelantar algo del libro de lengua. Así que hemos empezado el tema tres y después de dar los masajes de relajación, Ana ha puesto en la pizarra digital el cuento del ratón de campo y de ciudad. Luego, ha puesto varias veces una canción y para que se la aprendieran, han hecho un juego: primero cantaba un grupo y luego el otro pero como aún no se la sabían, solo cantaban "ra-ton-ton-ton" Así que yo me he puesto con dos grupos y Ana con los otros dos. Entonces. hemos empezado a cantarla otra vez y ya ha ido un poquito mejor. Seguidamente, mientras un grupo cantaba la letra, nosotros sólo teníamos que cantar "ton-ton-ton" y después al revés. Lo que más gracia me hacía era ver a Benito intentar cantar pero como no se sabía la letra, se la inventaba. !Cuando quiere es super adorable!
A continuación, la profesora ha explicado lo que tenían que hacer y han ido haciéndolo todos juntos. Han hecho unas cuantas actividades sobre la lectura. Los que terminaran podían seguir con lo de la "h". En el caso de que ya hubieran acabado eso también, entonces tenían que seguir con otras actividades de completar frases con palabras. Ha habido un momento que me he agobiado un poco porque estaba ayudando a Rocío que iba muy atrasada y Adrián ha venido cuatro veces a que le ayudara (que no quiere que le ayude porque él sabe hacerlo, solo quiere que esté con él) y encima se ha acercado Javier super agobiado porque no le salía escribir una frase. Así que le he dicho a Adrián que se sentara en su sitio y levantara la mano o no iba y he ido a ayudar a Javier. Luego, he ido al sitio de Adrián para que no se deseperara pero entonces ha tocado el timbre, así que se ha tenido que llevar el libro a casa igualmente.
Esta tarde, he tenido que dar yo la clase de mates. A mediodía, Ana me ha dejado un libro para que me preparara lo que tenía que dar. Era solo que diferenciaran si un número era mayor o menor e introducir el concepto de decena como conjunto de 10 unidades. Como siempre que hacemos matemáticas, para empezar la clase hacemos cálculo mental. Pero cuando ya se habían lanzado entre ellos unas pocas de sumas, han empezado a hablar y a pelearse porque Javier y Jesús estaban haciendo sumas grandes del tipo 100+100 y luego no sabían la respuesta. Así que para ir más rápido he lanzado yo las que quedaban y les he dicho al encargado (Benito) y al ayudante (Jesús) que repartieran los libros de matemáticas. Entonces ya ha sido el desmadre total, han empezado a hablar e incluso a gritar. Así que para distraerlos, he dicho que quien tuviera el libro lo abriera por la página que íbamos a dar que estaba puesta en la pizarra digital. Aún así, cuando iba a empezar a explicar, Rocío y Miguel ni siquiera habían abierto el libro. !Increíble! .... nivel de empanamiento + 20.
Para empezar, tenían que contar los huesos y los perros que había en un dibujo, escribir los números y decir qué número era mayor y cuál era menor. Luego, había una serie de actividades en las que tenían que rodear el número mayor/menor, escribir un número mayor que el 2 o menor que el 7 y ordenar varios números de mayor a menor. Para acabar la hoja, tenían que completar una serie con pegatinas.
En las siguientes hojas, hemos trabajado el concepto de decena. Esto ha sido más complicado, sobre todo la segunda hoja. No se enteraban de nada, me ha tocado repetirlo varias veces y encima no se callaban. He probado todas las técnicas que me sé para mandarlos callar: la de contar hasta tres, la de "quien acabe que...", la de amenazar con los puntos rojos, la de llamar la atención individualmente, hacer palmas, pegar gritos... pero nada hoy no había manera. Estaban revolucionados. Aún así, yo he seguido dando mi clase y espero que por lo menos alguno se haya enterado de algo.
Al principio de la hoja, había un dibujo con 10 calabazas y he aprovechado para explicar que un grupo de 10 era una decena. Como la hermana de Javier va a la otra clase y ellos ya han hecho esa parte, él se lo sabía todo. así que ha sido él el que me ha ayudado a explicárselo al resto de sus compañeros. Las siguiente actividad consistía en hacer grupos de 10 bolitas y decir cuántas decenas había. La otra hoja era un poco más complicada y para el colmo, me he saltado una actividad sin querer y he empezado a hacer otra hasta que me lo han dicho. En la que me he saltado (aunque luego la he hecho) se explicaba otra vez que una decena son un grupo de diez y como no queda ninguna unidad suelta, se pone un cero en el lugar de las unidades. Esto, me ha tocado explicarlo varias veces porque Cristina no lo entendía. Luego, había otra actividad parecida pero había 7 unidades y en la otra 20 para que pusieras cero decenas y 7 unidades o 2 decenas. Para acabar, había un dibujo con 13 marionetas. Entonces si hacías un grupo de 10, tenías una decena y 3 unidades.
Como he visto que el concepto no había quedado muy claro y quedaba tiempo, he repartido por pareja un cierto número de fichitas azules y rojas que representan las unidades y las decenas. Por supuesto, han empezado a pelarse por que tenían más o menos fichas que el de al lado. Así que al final, he dicho que quien se volviera a quejar se quedaba sin fichas. Lo que ha pasado es que yo tenían en mi mente una actividad pero no ha salido como esperaba. Yo pensaba hacer algo tipo lo de las marionetas. Es decir, yo te doy 15 fichas y tu me dices: tengo 1 decena y 5 unidades. Pero como las fichas rojas eran regletas con 10 particiones no he podido hacer eso. Así que, he escrito en la pizarra con rojo la "D" de decenas y con azul la "U" de unidades y he empezado a preguntar a cada pareja cuantas decenas y unidades tenía. El problema es que muchos de ellos estaban empanados y no se habían enterado que tenían que contar las fichas que tenían entre los dos de la pareja o que no sabían cuáles eran las unidades y cuáles las decenas. Cuando he terminado de preguntarles a todos, me tenían que decir cual era el número mayor y el menor tanto de decenas como de unidades.
Después, quería repetir lo mismo pero de forma individual y no ha dado tiempo. Había que empezar a recoger. Así que mientras recogía les iba preguntando que cuántas unidades tenían y al mismo tiempo, Ana recogía las decenas.
En definitiva, ha sido una clase intensa en la que no me han hecho mucho caso pero espero que al menos se hayan enterado de algo de las decenas. Como conclusión, he podido comprobar que las técnicas que yo consideraba infalibles, de vez en cuando también fallan aunque me cueste reconocerlo. A ver qué nos depara mañana .... solo espero que vengan más tranquilitos y se porten mejor porque vaya dolor de cabeza que tengo en este momento gracias a sus gritos.
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