jueves, 7 de noviembre de 2013

Sexto día (7/11/2013)

Hoy he tenido que subir yo la fila y por fin, no me he equivocado. Yo ya estaba pensando que me tocaba improvisar y dar la clase a mi pero gracias a Dios, Ana ha llegado a tiempo para salvarme del desastre absoluto jajaja

A primera hora hemos adelantado lo que no hicimos ayer por la tarde del libro de valenciano, pero antes, hemos hecho la asamblea y la tutora, les ha leído un cuento. Como siempre, ha pedido un voluntario/a que le ayude a contarlo (lee la última palabra de cada hoja pero algo ayuda).

Después de hacer varios ejercicios del libro, la profe se ha inventado unos juegos para trabajar el vocabulario de las partes del cuerpo. Para el primer juego, tenían que ponerse por parejas y al principio uno de ellos decía una parte del cuerpo y el otro se la tenía que tocar, después cambiaban de rol. El segundo juego, consistía en que la seño decía una parte del cuerpo y los niños se la tenían que tocar. Luego, han hecho el mismo juego pero pidiendo un voluntario/a que se tocara las partes del cuerpo que el resto de compañeros le dijeran. Por último, han jugado a las estatuas. Esto es, se pone una música y todos tienen que bailar y moverse por la clase pero sin correr y cuando se para la música se tienen que quedar inmóviles señalando una parte de su cuerpo. Entonces, la maestra dice: "Que recoja sus cosas y se ponga a la fila el que se esté tocando ...." seguido de la parte del cuerpo que sea. 

Como mientras estaban haciendo las actividades del libro, Jesús se ha vuelto a enfadar, en el recreo se ha tenido que quedar a hacerlos. Así que yo me he quedado en la clase con Ana para ver que hacía. Y la verdad es que tengo que decir que está hecha toda una Super Nanny. Ha ideado un sistema de modificación de conducta personalizado para que Jesús no se enfade en todas las clases. En la mesa de la profesora, hay pegado un dibujo de un cohete dividido en 5 partes que representan las 5 clases que tiene al día. Cada vez que no se enfade en una clase, podrá pintar una parte del cohete. Y por cada una de estas partes, tendrá 5 minutos de juego con la Play Station en casa. Según lo que me ha comentado Ana, en la reunión de ayer, acordaron que la mamá también hará un cohete con las distintas comidas : desayuno, comida, merienda y cena. De manera que cada vez que se porte bien, pintará una parte. Porque en su casa normalmente, cuando hay algo de comer que no le gusta se pone hecho un loco y empieza a romper platos, a escampar todo lo que hay en su habitación o a sacar las fundas de los sillones. Si se le sigue permitiendo esta serie de cosas, cuando crezca será incontrolable, tipo los que salen en Hermano mayor.

La verdad es que hay que tener mucha paciencia para aguantar las rabietas del niño e ignorarlo pero es lo que hay que hacer y ya cuando él quiera algo, vendrá a buscarte. Me ha asombrado, la tranquilidad y la capacidad de Ana para trabajar este tipo de problemas. Mientras estábamos hablando, Jesús ha empezado a romper el papel de la puerta, así que ella se ha levantado tranquilamente y lo ha sentado en su sitio, ha conseguido que dejara de hacer esa conducta pero sin hablarle ni chillarle. ¡Asombroso! Ahora es cuando me alegro de tenerla de tutora porque creo que puedo aprender mucho de ella y que estas cosas me pueden ser útiles en un futuro porque más de una vez me tendré que enfrentar a este tipo de situaciones.

Después del recreo, también he tenido que bajar yo a por los niños y subirlos a clase. Mientras yo los iba llamando uno a uno para leer la ficha de la "n", los demás tenían que hacer una ficha de escritura en la que tenían que copiar algunas palabras. Me he dado cuenta de que poco a poco, van mejorando y cada vez leen mejor y más fluido. Sólo hay algunos que aún confunden las letras pero los demás, en general, leen bastante bien.

Por la tarde también hemos hecho valenciano, les hemos entregado una ficha con dos niños dibujados: en uno estaban escritas las partes del cuerpo (braç, cap, peu) y en el otro había hueco para escribirlas. Me ha sorprendido que José Antonio lo haya hecho él solito y haya terminado de los primeros. En cuanto al resto, la verdad es que también van avanzando poco a poco y ya casi no cometen errores.

Por detrás de la ficha, cada uno tenía que dibujar lo que quisiera y escribir lo que habían dibujado. Algunos no se esmeraban demasiado y dibujaban un sol pero otros como por ejemplo Adrián, han pintado varias cosas y además me ha pedido que le ayudara a escribir todas las palabras. Cada vez me llevo mejor con él. ¡Es tan mono! :) Sara, Cristina e Irene también han dibujado varias cosas, e incluso, algunas palabras las han escrito en valenciano. 

Mientras, algunos hacían la ficha, Ana iba llamando a los que mejor se portaran para que la ayudaran a pintar un muñeco enorme que ha dibujado para trabajar las partes del cuerpo. Cuando todos habían terminado las fichas, he repartido a cada grupo un juego diferente (puzzles, tangram, bloques) Pero como ya llevaban mucho tiempo jugando, han empezado a aburrirse y a armar follón. Ana no se donde estaba, se había ido. ¡Me ha dejado sola! Así que, teniendo en cuenta lo mucho que les gusta pintar, lo único que se me ha ocurrido para que se calmaran es repartir los dibujos de Halloween para que los colorearan.Y.... ¡voilà! en un momento, todos sentaditos y tranquilos. Cuando se ha acabado la clase, la tutora me ha dicho que cada vez que juegan, ella les permite rotar cada cierto tiempo para que no se aburran del mismo juego, pero a mí eso no se me ha ocurrido. Aunque bueno, de los errores también se aprende. A la próxima lo haré mejor.

Ya solo queda mañana y habremos terminado otra semana más. Cada día que pasa estoy más contenta de haber elegido esta profesión. Ahora sé que aunque sea agotador, me quiero dedicar a esto. Estas prácticas me han servido para darme cuenta de los que me gusta esta carrera y para darme fuerzas para seguir estudiando y esforzarme por aprobar las oposiciones cuando acabe.

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