miércoles, 27 de noviembre de 2013

Décimo Séptimo día (27/11/2013)

Esta mañana he tenido que subir la fila mientras Ana venía. Como era la única profesora que había, se me ha acercado el abuelo de José Antonio para decirme que llevaba una chaqueta que no era suya en la mochila. Mientras subíamos a la clase, ha llegado la maestra.

Durante los dos horas de antes del recreo, han dado matemáticas. Para recordar lo que expliqué yo ayer de las decenas, han repasado el 2 de la fecha de rojo y el 7 de las unidades de azul. Pero hoy, la clase se centraba en que aprendieran a restar. Para ello, la docente les ha preguntado que cual era el símbolo para indicar la resta. Una vez aclarado esto, ha expuesto una situación imaginaria: "Imaginad que tenéis 4 caramelos y os quitan 2, ¿cuántos os quedan?" Luego ha repartido bloques de construcciones a dos grupos y ha ido llamando a un miembro del grupo que tenía las construcciones y a otro miembro del otro grupo. El que tenía los bloques, debía contarlos y el otro le tenía que quitar los que quisiera. Seguidamente, la profesora escribía la resta en la pizarra y el resto tenía que decir la solución. Para ello, debían señalar el número menor en la regleta que tienen en las mesas y contar los saltos que dan hasta llegar al número mayor. El número de saltos es el resultado de la resta. 

Más tarde, cuando todos habían salido a hacer las restas con sus bloques, han hecho un juego en el que algunos tenían un cartel con una suma y otros tenían los resultados. El juego consistía en pasarse por la clase con los carteles sin hablar y buscar su pareja. Una vez todos tuvieran pareja, se acercaban a la pizarra y Ana escribía la resta. Como han empezado a pelearse y a armar jaleo, se ha acabado el juego y han tenido que sentarse en su sitio, donde cada uno tenía ya el libro de matemáticas ya que los hemos estado repartiendo Ana y yo.

En el libro, han hecho varias páginas. Básicamente eran actividades para trabajar las restas y algunas de repaso del tema. Asimismo, han empezado un tema nuevo y han realizado ejercicios de discriminar la derecha y la izquierda. Mientras Ana explicaba todo lo que había que hacer en la pizarra, yo he ido paseándome por la clase y ayudando a todos pero cuando estaba ayudando a José Antonio, como de costumbre, la profesora me ha dicho que no le hiciera mucho caso porque lo único que quería era que estuviera pendiente de él aunque sí que supiera hacer los ejercicios. Así que he ido a ayudar a Rocío que sí lo necesitaba de verdad ya que estaba perdida completamente. La pobre no se entera de nada. Mientras ella terminaba, Ana y yo hemos pasado a corregir los libros a quien hubiera acabado y éste ya se podía poner en la fila y bajar al recreo. Como a mitad de la clase ha venido la logopeda a llevarse a Benito, a Adrián y a Sara, me he quedado con ellos explicándoles que tenían que hacer mientras Ana bajaba al resto al patio. Han terminado super rápido y han bajado como todos.

Cuando estábamos en el recreo, ha venido Jesús a decirme que Miguel le había quitado la pelota. La verdad es que no entiendo porqué se han enfadado porque los dos querían jugar al fútbol. ¡Qué más dará quién tenga la pelota! Obviamente, Jesús se ha enfadado y no quería hablar conmigo así que he pasado y lo he dejado solo. Al rato, ha vuelto llorando a decirme que Miguel le había pegado cuando le había quitado la pelota. Como ya se le había pasado el enfado, lo he acompañado a donde estaban todos para que se incorporar al juego y ... otro caso resuelto.

Al acercarme a la fila, he visto como Jesús (el de la otra clase) empujaba a un niño porque según él quería colarse. Así que he cogido al niño que estaba llorando y se lo he explicado a Juan Antonio. Cuando me he girado, en mi fila también se estaban peleando José Antonio y Adrián y Miguel y Jorge. He cambiado a Adrián de sitio en la fila y entonces Javier se ha quejado porque lo he puesto delante de él. Así que he mandado a Javier al final de la fila. Ahora que lo pienso bien no tiene mucho sentido pero bueno... a lo hecho pecho.

Al subir de clase, tocaba música. Cuando todos se han puesto en la fila para ir al aula de música, he visto que Alicia estaba llorando. Me he acercado a preguntarle y lo que le pasaba era que Miguel Ángel se había colado y la había empujado. Como siempre, en clase de música han hecho la relajación y luego ha ido llamando a gente para que tocara instrumentos mientras Cristian tocaba el piano. El problema es que éstos no se enteran de nada. Así que yo he tenido que hacer de directora de orquesta. Después han cambiado de canción y de personas que tocaban y como Benito ya no tocaba, a empezado a molestar a los que tenían que tocar la batería. Así que se ha sentado conmigo y ha hecho de director. 

Luego, no sé muy bien por qué razón, Jesús se ha enfadado con Javier, que hoy se ha sentado a su lado. Pero hoy se ha enfadado y se ha ido a un rincón. Así que como no molestaba a nadie, o hemos dejado que hiciera lo que quisiera. Pero luego, ha vuelto a la carga. Quería pegarle a Javier y he tenido que intervenir. Lo he cogido y lo he sentado encima de mi como los bebés pero inmovilizando los pies con mi pierna cruzada y los brazos agarrándolo fuerte. Poco a poco se ha ido relajando y ha dejado de patalear. Así que Cristian me ha dicho que lo soltara. Como ya era casi la hora de ir a casa/comedor. Han hecho el juego de ponerse en el pentagrama y adivinar qué nota era. Al llegar a clase, aún no había venido Ana así que me he quedado un rato hablando con Cristian que estaba flipando con la actitud de Jesús y Benito.

Esta tarde, tocaba Educación Física. Como siempre antes de empezar la clase, la profesor ha repartido las fotocopias y ha explicado lo que tenían que hacer. En este caso, tenían que rodear en un dibujo los niños que estuvieran jugando juntos y completar unas frases con las palabras "cerca" o "lejos". Después, ha dejado tiempo para que pintaran el dibujo. Conforme iban acabando, tenían que levantar la mano y entonces Trini o yo nos acercábamos para ver si tenían alguna ficha atrasada o si les podíamos dar una nueva fotocopia que será la portada de los trabajos del primer cuatrimestre. La verdad es que esta tarde estaban demasiado habladores, hasta la maestra se ha dado cuenta. Pero por lo menos, han hecho los trabajos que tenían que hacer.

Como Trini le había dicho a Ana que estaban muy revolucionados, ella ha puesto música y les ha dicho que se pusieran por parejas para hacerse un masaje mientras ella iba diciendo las partes del cuerpo en valenciano y cómo tenían que hacer el masaje. Por ejemplo, para hacer un masaje en el pie tenían que apretar con el puño en los dedos del pie. Cuando han terminado, cada uno se ha vuelto a su sitio y hemos hecho mímica. Un alumno se salía con Ana para que ésta le dijera lo que tenía que hacer y luego, entraba a clase y hacía los gestos para que sus compañeros lo adivinaran. Lo que más me ha llamado la atención es que  lo decían en castellano todo el rato y mira que hemos insistido que quien no dijera la respuesta en valenciano no valía. Más tarde, hemos jugado al ahorcado con palabras del vocabulario. Mientras jugábamos, ha habido un momento en el que Ana se ha ido a ver si Juan Antonio necesitaba ayuda para quedarse con sus niños porque él se tenía que ir. Así que yo me he tenido que quedar un ratito sola con los de mi clase pero enseguida ha venido Ana, ha puesto las estrellitas y los puntos rojos y han hecho la fila para irse a casa. Por supuesto, Benito ha conseguido otro punto rojo por pelearse y como ya tenía cinco y con el de hoy hacen seis, mañana le tocará quedarse sin recreo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario