miércoles, 30 de octubre de 2013

Segundo día (30/10/2013)

A diferencia de ayer, hoy he tenido la oportunidad de estar en la clase con los niños desde primera hora. Lo que más me ha llamado la atención es que en 1º de Primaria aún se hace asamblea. Al principio de la clase, el encargado de la semana (Javi) ha escrito en una pizarrita pequeña la fecha de hoy, ha leído una poesía y ha elegido el dibujo que se correspondía con el tiempo que hacía en ese momento. Después, todos los niños han cantado una canción con los días de la semana en castellano y en valenciano.

Como ayer se les pidió que trajesen algo para decorar la clase de Halloween, cada niño ha presentado al resto lo que habían traído. A esa hora, tocaba Conocimiento del Medio, así que Ana ha relacionado esa actividad con el tema de los sentidos. De manera que todos olieran la calabaza que había traído Pablo, tocando el murciélago de Claudia y diciendo si era duro, liso, etc. 

Más tarde, hemos visto un vídeo en el que se explicaban los sentidos y después, el encargado y su ayudante han repartido los libros. Ana ha puesto una imagen en la pizarra digital y los niños debían buscarla en su libro, a partir de esta imagen entre todos han realizado algunos ejercicios relacionados con los sentidos. 

Luego, yo he pasado por las mesas grapando las pegatinas a los libros mientras Ana y el resto de niños que ya tenían las hojas grapadas la ayudaban a decorar la clase pintando un dibujo en un mural gigante. Cuando he terminado de grapar, yo también he participado en la decoración. He colgado algunas guirnaldas y he pintado las letras en las que ponía: HALLOWEEN!

Durante la hora del recreo, una de las niñas se ha acercado a mí para decirme que se le había escapado la caca ¡Madre mía! ¿Qué se supone que tengo que hacer yo en estos casos? Así que he ido corriendo a buscar a Ana. Mientras ella llamaba a sus padres, yo me he quedado en la clase con ella pintando y preguntándole que si eso le pasaba muy a menudo. Por lo visto, tiene una infección de orina y ya se ha hecho pipí encima varias veces. Pero yo creo que es que la madre la tiene muy consentida.

Mientras yo estaba con Rocío, el resto de sus compañeros estaban en el aula de música con Cristian. Al final, he convencido a la niña para que fuéramos un ratito a ver qué hacían. Y el profesor, me ha explicado los contenidos que trabaja en la clase y me ha dado algunos consejos para saber cómo actuar con un alumno que cuando no le prestan atención se tira la suelo y no hace caso de nada. He aprendido que lo importante es hablar con él, preguntarle qué le pasa y darle una gran abrazo para que sienta que aunque a veces haga las cosas un poco mal, lo seguimos queriendo.

Durante la clase, otro niño, Adrián, quería ir al aseo a hacer caca. Hoy he averiguado que él tiene algún problema ya que a primera hora, se lo ha llevado un ratito la logopeda. No creo que el problema sea muy grave porque yo he hablado con él y no he notado nada raro. Así que supongo que lo que le pasará será que no sabe pronunciar algún fonema.

Por otro lado, me ha encantado la manera de dar clase de Cristian. Es un chico joven así que se decanta por que además de aprender, los niños también tienen que divertirse. Después de repartirles una ficha para que escribieran las notas "sol" y "mi" en el pentagrama, les ha dejado que hicieran un dibujo creativo. Esto es, a partir de la clave de sol o de las notas que conocen, los niños crean nuevas formas o figuras. Por ejemplo, con las blancas para abajo, se pueden hacer globos. 

Para acabar la clase, cada alumno debía cantar la escala de notas "do" "re" "mi" "fa" "sol" "la" "si" "do'" mientras otro de sus compañeros colocaba los pies en un pentagrama que hay dibujado en el suelo y quien lo hiciera bien, podía ponerse en la fila para irse a casa.

Desgraciadamente, esta tarde sólo me he podido quedar a la primera clase porque he tenido que ir al hospital para ver cuando me operan de las muelas del juicio. Pero, a pesar de haber estado solo 45 minutos en clase, he aprendido bastante. A primera hora de la tarde, tocaba Educación Física con Trini, que yo pensaba que era la de Educación Especial pero por lo visto estaba equivocada.

Trini me ha explicado que en las clases de teoría de E.F. normalmente hacen fichas para trabajar el esquema corporal y algunas partes del cuerpo. También tienen siempre una ficha para colorear cuando acaban para que pinten mientras el resto de alumnos acaba la tarea.

Mientras estaban haciendo la ficha, me he puesto al lado de José Antonio para ayudarle a copiar las palabras que tenía que escribir. No sé si este niño tiene algún problema o es solo que se distrae fácilmente, el caso es que solamente trabaja si hay alguien constantemente detrás de él.

Además, he tenido que ayudar a Jesús, un niño muy revoltoso que cuando no quiere trabajar se tira por el suelo y se niega en rotundo a hacer nada. Pero he seguido el consejo que me ha dado Cristian esta mañana y le he preguntado que por qué no quería hacer la ficha. Su argumento era que no sabía escribir la palabra "brazo" porque no sabía hacer la letra "b". Así que lo he acompañado a la pizarra y la hemos repetido varias veces hasta que ha sabido hacerla. Seguidamente, hemos vuelto a su sitio y ha escrito la palabra correctamente. Lo mejor de todo ha sido ver su sonrisa cuando ha visto que sí sabía hacerlo. ¡Por eso me encante este trabajo! No hay nada más bonito que poder felicitar a un alumno porque ha conseguido algo que hasta él mismo pensaba que no podía hacer.

Sinceramente no pensaba que la técnica de Cristian pudiera funcionar pero he comprobado en primera persona que sí funciona y además es muy efectiva, enseguida ha aceptado que yo le ayudara. Así que ese ha sido mi mayor aprendizaje hoy. Y aunque ha sido un día corto por que he tenido que salir a las 16.15, me ha encantado mi segundo día de prácticas. Cada vez estoy más convencida de que me quiero dedicar a esto ¡Mañana más y mejor!


martes, 29 de octubre de 2013

Primer día (29/10/2013)

Ya que tenía creado este blog, voy a utilizarlo durante estos próximos meses para ir relatando mis experiencias en las aulas del CEIP Luis Cernuda de Elche durante el Practicum I. 

Hoy ha sido el primer día. La verdad es que a primera hora de la mañana estaba atacada de los nervios. Quería saber qué clase me tocaba y estaba ansiosa por conocer a mi tutor/a y a mis nuevos alumnos/as. Pero antes de todo eso, debía hablar con el director/a o jefe de estudios. 

Hemos llegado al cole a las 8.30 para presentarnos pero resulta que la puerta estaba cerrada. Así que nos hemos esperado hasta que ha aparecido una maestra y hemos entrado con ella. Hemos estado esperando, observando a la gente pasar e intentando adivinar quién era la jefa de estudios hasta que por fin, ha aparecido. Una vez en el despacho, han empezado a llegar alumnos de prácticas que al parecer, estaban igual de perdidos que nosotras. Finalmente, ha entrado por la puerta la directora y ha comenzado a asignar clases a las alumnas del prácticum II. Más tarde, nos ha permitido escoger curso a mi y a mi compañera. 

Tremenda decisión, debíamos elegir entre primero o segundo, cada clase tenía sus inconvenientes: en primero los niños están muy revolucionados y en segundo, había demasiados cambios de profesor. Así que hemos optado por sortearlo pero al final, hemos cambiado los papeles y yo me he quedado con la clase de primero.

Luego, debía elegir entre los dos tutores de primero, ya que ambos estaban dispuestos a tener alumnos en prácticas. Sin pensarlo demasiado, he escogido le primera clase que me han mostrado aunque más tarde, me he enterado de que el tutor de la otra clase era un compañero de la EOI. 
Aún así, estoy bastante contenta con mi elección. Mi nueva tutora se llama Ana. Ella ha estudiado Educación Infantil pero lleva varios años trabajando como maestra de Primer Ciclo de Primaria. 

Nada más entrar a la clase, me he presentado y muchos de los niños/as han venido a abrazarme enseguida y a acribillarme a preguntas. Resulta que una de las niñas también se llama Rocío. De repente, todos/as han empezado a decir su nombre y a hablar a la vez. Pero poco después, ha sonado la campana y han tenido que irse a Educación Física. Yo me he quedado en la clase con Ana, que tenía desdoble de Lengua. 

Yo no sabía muy bien qué hacer así que me he sentado en una silla mientras ella presentaba la letra D y ponía algunos ejercicios en la pizarra digital. La dinámica me ha parecido entretenida ya que todos los alumnos/as participaban. De hecho, ha habido un momento en el que todos se han levantado y se han puesto en fila para repasar la letra D con el dedo. Más tarde, Ana me ha pedido que me sentara al final y llamara a algunos alumnos/as para que leyeran una ficha. ¡En mi primera clase y ya ejerciendo de profesora! quien lo iba a pensar... No conocía los nombres de los niños pero aún así me las he apañado para ir llamándolos y mientras leían apuntaba en una hoja los errores que iban cometiendo. La verdad es que ha sido una experiencia muy grata.

Después de esa clase ya tocaba recreo así que se han colocado todos en fila para bajar al patio, pero antes, tenían que escribir la "contraseña" en la puerta. Con esta actividad se pretende reforzar el aprendizaje de la letra que se esté trabajando en ese momento. Hoy, concretamente, los niños debía repasar con la mano la letra D, tanto minúscula como mayúscula. Una vez escrita la "contraseña" ya podían bajar al patio. 

Durante esa media hora, mi compañera y yo no sabíamos muy bien qué hacer. Hemos estado dando vueltas por ahí y finalmente, nos hemos juntado con el resto de compañeras de prácticas. Pero antes de que quisiéramos darnos cuenta, el recreo ya se había acabado. Cada una debíamos buscar la fila de nuestra clase y subir con ellos al aula. 

No he tardado demasiado en encontrar mi fila ya que dos de los alumnos estaban peleándose, así que he tenido que intervenir. Como con niños tan pequeños no se puede dialogar, he cogido a uno de la mano y me lo he llevado para delante ¡Mi primer conflicto resuelto! 

La última clase la mañana era la de inglés. Ha venido otra profesora, Noelia, una chica de 25 años que trabaja en el cole desde hace poco. Este entusiasmo que todos tenemos al principio se notaba en su manera de dar la clase. Animaba a los alumnos/as a participar y hacía la clase amena. Pero ha tenido que salir un momento ¡y me ha dejado a mi a cargo de la clase! Por primera vez he sentido lo que se siente al dar clase aunque solo haya sido por unos minutos, todos los niños/as me escuchaban y me obedecían. La clase se ha acabado enseguida y la mayoría de los alumnos/as se han ido al comedor.

Por la tarde, he entrado a las 15.30. Tras el largo recreo del comedor, los niños/as estaban revolucionados. Pero Ana, tenía un as bajo la manga para relajarlos. Me ha parecido una estrategia bastante útil. Consistía en poner música e ir haciendo masajes en la espalda y la cabeza a todo el alumnado. Una vez relajados, hemos repartido unos cuantos bloques de construcciones a cada uno para introducir las sumas. De esta manera, la tutora preguntaba a los niños: "Adrián, ¿cuántos bloques tienes? ¿y Jesús? ¿Cuantos tendrán entre los dos?" Para comprobarlo, los niños tienen una regleta en su mesa en la que están escritos los números del 0 al 9. Es una manera de enseñarles a sumar sin que usen los dedos. Si por ejemplo queremos sumar 3 + 4, deben señalar el tres con la mano y contar cuatro espacios, ese será el resultado.

Más tarde, han realizado todos juntos algunos ejercicios en la pizarra digital y en el libro. Como un alumno, no estaba demasiado concentrado, Ana me ha pedido que le ayudara. El niño estaba distraído pero cuando ha visto que sí sabía hacer las sumas se ha puesto muy contento y se ha motivado. Como repaso, también han completado una ficha con unas cuantas sumas y una actividad en la que tenían que contar cuántos juguetes de cada tipo había en el dibujo.

Ana me ha explicado que siguen una sistema de economía de fichas, según el cual cada día que los niños/as hacen bien la fila, trabajan y no se pelean con nadie, obtienen una estrellita azul. En cambio, si se portan mal, se les pone un gomet rojo. Si a lo largo de la semana acumulan 5 o 10 estrellas, ganan una medalla y un premio, en este caso, una pegatina de Kittie o de Bob Esponja. 

Al final de la clase, se han puesto los puntos positivos y se han entregado las medallas que previamente habían coloreado los alumnos/as. Mientras recogían sus medallas, se ha acercado una niña a pedirme un autógrafo, ¿para qué quiero ser modelo o actriz de Hollywood si el primer día los niños ya me piden autógrafos? jajaja Después de escribirle una dedicatoria, me pregunta: "Seño Rocío ¿me puedes decir qué me has escrito? Es que hay algunas palabras que no sé leer". Además, Cristina y Adrián han pasado por toda la clase mostrando unos "trabajitos" que habían traído: Adrián ha hecho un dibujo en relieve y Cristina le ha escrito una carta al Ratoncito Pérez. ¡Para comérselos!

Después de tantos nervios y tanto asustarnos con que eran las peores clases, puedo decir que no ha sido para tanto. Así que si por casualidad estás leyendo esto y vas a empezar las prácticas, no te preocupes, los niños son monísimos y enseguida te aceptan y te cogen cariño. Dicho esto, ya solo me queda decir que estoy deseando que llegue mañana para seguir aprendiendo más cosas y conocer más a mis alumnos/as.