Después de un finde sin ver a "mis niños" ya los echaba de menos, y al parecer, ellos a mí también porque esta mañana nada más entrar, ya me han preguntado que donde estaba ayer. Si es que están en todo.
A primera hora, les tocaba gimnasia, pero los martes, un grupo se queda en clase y otro se baja y después, se intercambian. Con los que se quedaban, hemos presentado la letra F y han hecho una ficha. La primera clase la ha dado Ana, pero como estaba afónica, me ha pedido si daba yo la siguiente clase y, obviamente, he aceptado. No siempre se presentan oportunidades de este tipo.
Pero al ser mi primera clase, he tenido varios fallos. El primero, es que se me ha olvidado preguntarles palabras que llevaran F antes de empezar con la presentación. Pero luego, me he relajado un poco más y en las actividades, creo que lo he hecho mejor.Estos ejercicios consistían en cantar fa, fe, fi, fo, fu; en rodear la f en las palabras que aparecieran en la pizarra y en discriminar en sonido /f/.
Seguidamente, les he explicado la ficha de lectura, en la que siempre tienen que pintar de un color la F mayúscula y de otro color la f minúscula. Por detrás de la hoja, tienen que escribir 6 palabras que lleven esa letra y hacer un dibujo que la represente. Mientras iban haciendo las fichas de lectura y escritura, Ana y yo los íbamos llamando para que leyeran.
Jesús y se estaba portando bien hasta que, no sé muy bien porqué, se ha enfadado y se ha salido de la clase y se quería bajar por las escaleras, como a Ana no le hacía caso, lo ha pasado a la clase de Juan Antonio y allí se ha portado bien. A la hora del recreo, como ha tenido que quedarse porque no había hecho los deberes, se ha enfadado aún más y ha empezado a pegar al aire, hasta que al final, le ha dado a Ana.
Cuando hemos subido del recreo, la directora estaba en clase y, como tocaba inglés, se lo han sacado fuera para hablar con él. Cuando ha vuelto a entrar ya estaba tranquilo y ha trabajado muy bien. Mientras él estaba fuera, sus compañeros han escuchado otra vez el cuento de Zibadí y han tenido que ordenar las viñetas en el workbook. La otra actividad, era copiar lo que ya había escrito y dibujarlo. Por ejemplo, si ponía 4 books, ellos tenían que copiarlo y dibujar cuatro libros. Pero como José Antonio no tiene libro, Noelia le ha traído unas fotocopias con vocabulario de comida para que también trabajara porque sino se distrae y distrae a sus compañeros. En la fotocopia tenía que relacionar las palabras con los dibujos y volver a copiarlas.
Para acabar la clase, la profesora ha pegado las palabras en la pizarra y los alumnos, tenían que coger un dibujo y ponerlo debajo de la palabra correspondiente. Después, han hecho lo mismo pero cogiendo las palabras y pegándolas arriba de su dibujo. Finalmente, han jugado al juego de "Close your eyes" en el que la seño quita un objeto y los demás tienen que averiguar cuál es. Otra variante del juego es, cambiar las palabras o los dibujos de sitio de tal manera que no se correspondan. Durante la realización del juego, Adrián estaba todo el rato con los ojos abiertos y al final, me he tenido que enfadar y decirle que si no cerraba los ojos no podía jugar.
Por la tarde, Ana me ha dicho que si podía dar yo la clase de lengua porque a ella le seguía doliendo la garganta. Así que a la hora de comer, me he traído un libro para prepararme la clase. Pero tampoco había mucho que preparar, eran 3 actividades.
Al subir del comedor, normalmente están revolucionados, así que les he dicho que si estaban callados, escuchábamos el cuento. Pero como resulta que el cuento ya se lo sabían, he preguntado que quién se acordaba de qué iba y Elena, que es muy bonica ella, lo ha contado. Luego, le he puesto el cuento en la pizarra digital para que lo escucharan porque tienen música y les gusta mucho. Durante el cuento han estado callados y mientras Ana, recortaba y pintaba cosas del circo. Pero justo cuando se ha acabado el cuento, ha salido un momento de clase. ¡Estaba yo sola y no tenía ni idea de qué hacer! Así que he empezado como siempre han empezado todos los profesores, con la típica frase de: "abrimos el libro por la página ...." Evidentemente, no me han hecho caso a la primera y estaban todo el rato hablando. Yo me he tirado tres horas diciéndoles que se callaran y yendo mesa por mesa para que estuvieran en la página adecuada pero ni caso, seguían hablando... Entonces me he acordado de que Ana siempre dice: "1, 2, .... , 3" Y de repente todos se sientan. Así que eso he hecho y... oye ¡mano de santo! Todos calladitos y sentaditos, como si no hubieran roto un plato en su vida. Claro que no les ha durado mucho.
Como ellos siempre hacen todas las actividades en voz alta, yo he intentado hacerlo también. He empezado pidiendo voluntarios para leer el enunciado y una vez leído he explicado qué tenían que completar las palabras con las sílabas que faltaran. Me he esperado a que todos terminaran y mientras, los que ya habían acabado, se entretenían diciéndome las soluciones para que el resto las copiara. Pero como es normal, hay algunos que van más rápido que otros y han empezado a hacer la siguiente actividad sin que yo la explicara. Así que he decidido que como no me había salido bien lo de explicar en voz alta, he ido pasando mesa por mesa, explicando la actividad, en la cual tenían que ordenar las sílabas para formar un nombre propio.
Mientras estaba atendiéndolos, Benito se ha enfadado porque no sabía hacer una actividad así que Ana, me ha tenido que ayudar quedándose con él. Conforme iban acabando las actividades, empezaban a hablar más y más, hasta que se me ha ocurrido que quién terminara tenía que elegir una lectura del libro y leerla. Pero luego, Ana ha dicho que fueran haciendo la ficha de escritura de esta mañana que no les había dado tiempo a acabar. Aún así, algunos, han preferido seguir leyendo y después han venido a contarme de qué iba lo que habían leído.
Para acabar la clase y relajarlos, les he puesto la canción del cuento y después de cantar, se iban poniendo en la fila aquellos que estuvieran bien sentados y callados. Una vez en la fila, he empezado a preguntar uno por uno si se habían portado bien, se habían peleado o si habían hecho bien la fila para ir poniéndoles estrellitas o puntos rojos.
En definitiva, la clase de esta tarde ha sido un fracaso pero bueno, para ser la primera vez, aunque haya sido estresante y agotadora, he aprendido muchas cosas: para controlar la clase no es necesario gritar o mandar callar, ya que están acostumbrados a ese sonido. Así que lo mejor es pactar una señal para que se sienten y se callen. En este caso, cuando están armando mucho jaleo, si dices: "1, 2, 3" todos se sientan y se callan. Además, para que le presten atención, mi tutora también dice de vez en cuando: "Que levante la mano quién me esté escuchando" De esta manera sabes quién te hace caso y quién no. Espero que después de dar unas pocas clases, vaya mejorando la cosa y poco a poco, aprenda más.
Mientras estaba atendiéndolos, Benito se ha enfadado porque no sabía hacer una actividad así que Ana, me ha tenido que ayudar quedándose con él. Conforme iban acabando las actividades, empezaban a hablar más y más, hasta que se me ha ocurrido que quién terminara tenía que elegir una lectura del libro y leerla. Pero luego, Ana ha dicho que fueran haciendo la ficha de escritura de esta mañana que no les había dado tiempo a acabar. Aún así, algunos, han preferido seguir leyendo y después han venido a contarme de qué iba lo que habían leído.
Para acabar la clase y relajarlos, les he puesto la canción del cuento y después de cantar, se iban poniendo en la fila aquellos que estuvieran bien sentados y callados. Una vez en la fila, he empezado a preguntar uno por uno si se habían portado bien, se habían peleado o si habían hecho bien la fila para ir poniéndoles estrellitas o puntos rojos.
En definitiva, la clase de esta tarde ha sido un fracaso pero bueno, para ser la primera vez, aunque haya sido estresante y agotadora, he aprendido muchas cosas: para controlar la clase no es necesario gritar o mandar callar, ya que están acostumbrados a ese sonido. Así que lo mejor es pactar una señal para que se sienten y se callen. En este caso, cuando están armando mucho jaleo, si dices: "1, 2, 3" todos se sientan y se callan. Además, para que le presten atención, mi tutora también dice de vez en cuando: "Que levante la mano quién me esté escuchando" De esta manera sabes quién te hace caso y quién no. Espero que después de dar unas pocas clases, vaya mejorando la cosa y poco a poco, aprenda más.
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