jueves, 5 de diciembre de 2013

Vigésimo Segundo día (5/12/2013)

Hoy voy con ganas de ver a los niños porque va a pasar un tiempo hasta que los vuelva a ver ya que mañana es puente y ni el lunes ni el martes iré al cole porque el lunes me operan de las muelas del juicio. Así que los echaré muchísimo de menos. 

A primera hora, como siempre han hecho la asamblea y Ana ha presentado la letra "b" preguntándoles palabras que tuvieran dicha letra y frases con ellas. Después, les ha entregado la ficha de lectura y por detrás tenían que escribir dos palabras con "b" y una frase con esas palabras. Seguidamente, debían hacer las actividades del libro correspondientes a la letra. Antes de comenzar con las lecturas individuales, hemos decorado la clase con los adornos de Navidad que han traído Benito y Jesús. 

Más tarde, tanto ella como yo, hemos leído con los alumnos apuntando en lo que más fallaban. La verdad es que se nota que poco  poco van leyendo mejor. Aunque José Antonio me ha dado mucha penica porque confundía todo el rato la "b" con la "d" y después de leerlo mal y corregirlo unas cuantas veces me ha dicho: "Jo, es que esta letra es un poco difícil".

Quien lo acabara todo, podía coger su elefante Elmer y terminarlo o hacer un dibujo de Navidad para decorar la clase. Cuando ha sonado la campana del recreo, solo faltaba por terminar Jesús. Así que yo he bajado al resto al patio y Ana se ha quedado con él en clase. Cuando ha acabado, quedaban 10 minutos de recreo.

Al bajar, no he visto a mi compañera así que me he quedado con Ana y Juan Antonio. Entonces, ha venido Sara a decirme que no tenía a nadie con quién jugar ¡la pobre! Como me daba pena, la he ayudado a buscar a Pablo (porque últimamente siempre están juntos vigilando el patio) Por el camino, nos hemos encontrado a Lorena, una niña con NEE y se ha venido con nosotras. 

Me he dado cuenta de que los niños son super crueles porque cuando pasábamos se reían de ella. ¡Que inconscientes! Parece que se les ha olvidado que el otro día celebramos el día mundial de la discapacidad. Al final, como no encontrábamos a Pablo, hemos ido donde estaba Nuria a hablar con ella para averiguar por qué no dejaban que Sara jugara con ellos hasta que la han dejado. Yo no sé quién es la mala de ahí pero sospecho que es Alicia la que le come la cabeza a Nuria para que no sea amiga de Sara porque sinceramente, no me imagino a Nuria tan mala.

Enseguida, ha sonado el timbre y hemos subido a clase. Durante la siguiente hora, hemos dado matemáticas. Hoy, nos hemos saltado el cálculo mental porque sino no iba a dar tiempo a hacer todo lo que tenían que hacer. Las actividades que han hecho eran de sumas y restas y de líneas curvas, rectas y poligonales. Como ya era la hora de bajar, entre Ana y yo hemos pasado a corregir a los que habían terminado y al final solo han quedado José Antonio y Rocío que tenían que acabar algo atrasado del otro día. Yo he ayudado a José Antonio con lo de las decenas y la unidades. Me hace mucha gracia porque siempre dice: "Seño Rocío, ¿me ayuda?" Rocío, está muy cruda en matemáticas. Es raro porque sabe escribir los números del 1-30 pero no sabe como se llaman. Es decir, han hecho un dictado de números y si la profesora decía: "doce" ella no sabía que tenía que escribir el 12. 

Por la tarde, nada más subir Ana les ha repartido el libro de lengua con una nota en la que ponía todos los deberes que tenían que hacer en el puente. Y luego les ha dicho a Jesús e Irene que repartieran os libros de matemáticas para hacer dos hojas que no habían hecho por la mañana. Eran actividades de repaso de todo el tema, de sumas, restas, decenas y unidades. Como es costumbre, la pobre Rocío no se enteraba de nada porque mientras la profesora estaba explicando un ejercicio ella estaba haciendo el anterior y como no había prestado atención, luego no sabía hacer el siguiente. 

Al final, han acabado todos y nos hemos puesto a ensayar el villancico que les enseñó Cristian el otro día. Primero, ha puesto la canción para que la escucharan y entre ella y yo hemos intentado descifrar el croquis de la coreografía que le dio el profe de múscia para acordarnos de los pasos. Después, ha vuelto a poner la canción pero sólo para que la cantaran, sin bailar. 


Como eran muchos y en la clase hay poco espacio,  hemos movido un poco las mesas y primero ha bailado un grupo y luego el otro. Al principio me daba un poco de vergüenza bailar pero la segunda vez ya me he soltado y me he puesto a bailar con ellos. Han bailado dos veces cada grupo y como hemos visto que había muchas vueltas en la coreografía y se mareaban, hemos cambiado ese paso. Luego, han salido todos a bailar porque nos hemos dado cuenta que si poníamos las mesas de otra manera, sí cabían todos. En mitad del baile, ha venido Juan Antonio y se lo hemos enseñado. Como me ha visto tan animada, me ha dicho que yo iba a ser la encargada de enseñárselo a su clase. No sé si lo diría en serio o de broma pero la verdad es que no me importaría. A lo tonto, a lo tonto, se me ha pegado el estribillo y ahora no puedo parar de cantarlo. 

Al final de la clase, mientras todos recogían, he conseguido que Irene me cantara una canción de Violeta. ¿Es o no es para comérsela? Desde luego, es monísima y cantando es un amor. De hecho creo que va a ser de las que más echaré de menos cuando me vaya. Sólo espero que al año que viene me vuelva a tocar con mi clase. 

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