jueves, 12 de diciembre de 2013

Vigésimo Cuarto día (12/12/2013)

Hoy ya me encontraba mejor así que venía con más ganas de dar clase que nunca. Como Ana se ha quedado hablando con Alicia porque estaba llorando, yo he subido al resto a la clase y he empezado a hacer la asamblea. He llamado a la encargada, Irene y le he dicho que escribiera qué día era hoy en la pizarra porque no encontraba el rotulador. Después, les he preguntado ¿cuántas decenas tiene el número 12? ¿y unidades? Y me he alegrado bastante de que poco a poco vayan entendiéndolo mejor. 

Justo después, ha venido Ana y ha entrado a Jesús dentro de la clase porque ya se ha enfadado a primera hora de la mañana. Ha empezado a explicar que el sonido /J/ se escribe con "j" con las letras "ja, je, ji, jo, ju" y con "g" con las letras "ge" y "gi" porque estas letras son unas gruñonas. Ha recordado que el sonido /K/ y el /G/ también se escribe diferente: "ca, que, qui, co, cu" y "ga, gue, gui, go, gu". Más tarde, los niños han empezado a decir palabras con "g" y "j" que sonaran así. Seguidamente, tenían que hacer la ficha de lectura, escribir tres palabras por detrás y una frase. Además de las páginas del libro correspondientes a la letra "j". Quién acabara, podía ir haciendo otra ficha de escritura o ayudar a sus compañeros.

Mientras yo ayudaba a los niños a escribir las frases, Ana hacía las portadas con algunos y Juan Antonio se ha puesto a leer con el resto. Y debo decir que aunque haga tiempo que no estaba en clase, me he acostumbrado rápidamente y he sido capaz de atender a casi todos los alumnos yo sola.

Después del recreo, me he pasado a clase de Juan Antonio a ayudarle a que sus niños hicieran las portadas también. Así que me he puesto al final de las clase y mientras él explicaba a sus alumnos lo que tenían que hacer en la ficha de lectura, yo me quedaba con unos pocos ayudándoles a recortar y decorar sus dibujos. Me ha venido bien porque he visto otra clase, he conocido a más alumnos y he tenido la oportunidad de observar otro tipo de metodología. 

Aunque también tengo que decir que ha habido un momento en el que me he agobiado porque Juan Antonio ha salido y todos han empezado a preguntarme dudas a mí, que no sabía qué tenían que hacer. Además, Javier, un niño con Asperger se ha enfadado y se ha puesto a llorar porque decía que no le salía una frase. Así que le he dicho que se tranquilizara y le ayudaba, total solo le quedaba escribir dos letras. Luego Ernesto, no encontraba la página del libro que le tocaba pero como él va más atrasado que el resto, yo no sabía qué tenía que hacer. Menos mal que enseguida ha venido Juan Antonio y yo ya me he vuelto a ayudar a los que pintaban. Al final, han acabado todos menos dos. Así que se puede decir que he sido bastante eficaz.

Esta tarde, también me he pasado a la clase de Juan Antonio a ayudar a los que no habían terminado la portada esta mañana. Mientras tanto, el resto estaban haciendo matemáticas con el profesor y me he dado cuenta que hay un niño llamado Alejandro que se distrae muy fácilmente. Así que mientras vigilaba que hicieran las portadas bien, también le iba ayudando a él. No sé quién ha sido el que ha puesto la purpurina sin poner pegamento, el caso es que el suelo de la clase ha acabado lleno de purpurina y Juan Antonio y yo también. Como él dice: ¡Estábamos listos para hacer la fiesta de noche vieja! Al final, han terminado todos y me he quedado sola con Ernesto. Ya he averiguado qué es lo que le pasa. Tiene una discapacidad motora. Me he dado cuenta porque lo he acompañado al aseo para que se lavara las manos de purpurina y cojeaba. Luego ha venido Cristian y le han enseñado el baile a su profesor. Como se han ido a clase de música, yo me he vuelto a la mía. 

Estaba preocupada porque en la hora anterior, Ana ha entrado diciendo que Benito se había ido al aseo y se había metido migas de borrador en la oreja. ¡Los niños cada día están más locos! Cuando yo he vuelto, ya no tenía nada y estaba ni tan normal acabando el libro de mates. Así que me he puesto a ayudarle a él, a Rocío, a José Antonio y a unos pocos que no habían acabado aún. Conforme acababan les iba corrigiendo y se ponían a ayudar a otros que no hubieran acabado. Hoy me he despertado mucha ternura Jorge que ha escrito en la pizarra los días de la semana para ayudar a su amigo Pablo a hacer un ejercicio que no le salía. Javier también ha estado hoy muy mimoso, no sé si se encontraba mal o qué le pasaba pero estaba todo el rato buscándome y abrazándome. Enseguida, ha sonado el timbre y hemos bajado.

Ha sido un día duro pero me lo he pasado bastante bien. Me ha gustado conocer otra clase y otros niños. Sobre todo Jesús que es muy bonico, me ha dado un abrazo y todo antes de irse a música y Ernesto que es muy gracioso y siempre se está riendo. Se nota que es un niño super especial pero hay veces que los profesores sólo saben apreciar que no prestan atención, en lugar de preocuparse por conocerlo mejor y hablar con él. 

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