Hoy 3 de Diciembre, es el día mundial de la discapacidad y como el colegio en el que estoy haciendo las prácticas está a favor de la integración/inclusión, lo han celebrado por todo lo alto. Para ello, han puesto la canción "mensajes de agua" de Macaco mientras los niños entraban a clase.
Como todos los martes a primera hora, mientras un grupo bajaba a Educación Física, el otro se queda en clase aprendiendo una nueva letra. Pero antes de presentar la letra, Ana ha recalcado que era el día Mundial de la discapacidad y ha hecho reflexionar a los alumnos sobre que todos somos discapacitados de alguna manera, es decir, siempre hay algo que se nos da mal o que no podemos hacer, por tanto somos discapacitados en eso.
A la hora de presentar la letra, como la pizarra digital no iba, hemos escrito la letra "g" en la pizarra y mientras Ana bajaba a por las fotocopias de lectura, yo me he quedado en clase explicándoles que la "gu" con la letra "e" y la "i" sonaban diferente que sin la "u". Entonces, les he pedido que me dijera palabras con los sonidos "ga, go, gu, gue, gui" y yo las iba escribiendo en la pizarra. Después, les han entregado las fotocopias en las que tenían que pintar la "g" y la "gu" de diferente color y por detrás, debían escribir una palabra con cada sonido y una frase. Cuando acabaran tenían que hacer dos hojas del libro de lengua dedicadas a esa letra. Mientras ellos hacían su trabajo, entre la profesora y yo hemos leído con los alumnos. A mí sólo me ha dado tiempo a leer con Adrián, Benito y José Antonio. He estado un rato intentando enseñarle a José Antonio que "Le"y"El" no suenan igual porque cambia la primera letra. Para ello, he escrito en una hoja "al, el, il, ol, ul" y "la, le, li, lo, lu" y le he dicho que lo leyera unas cuantas veces pero no ha habido manera, no se le queda.
Durante la siguiente hora, el otro grupo se ha quedado en clase y esta vez, ha sido Ana la encargada de explicar el nuevo sonido contándoles de nuevo la historia de que la "e" y la "i" se habían enfadado con la letra "g" y por eso para juntarse con ella tenían que ir con su amiga la "u" porque si no va con la "u" suena fuerte. Seguidamente, también han hecho las fotocopias y esta vez yo he leído con más gente. Me ha sorprendido que Sergio confunde muchísimo las letras y duda bastante al leer. De la misma manera, Jesús ha mejorado bastante y Pablo, a pesar de ser más peque, lee muy bien. Al final, ni al primer ni al segundo grupo les ha dado tiempo a acabar el libro, así que se han marcado las hojas para hacerlas esta tarde si da tiempo o terminarlo en casa.
Después del recreo, tocaba inglés. Mientras venía Noelia, me han dejado sola en clase. Para que no se revolucionaran, he hecho la relajación pero como no había música, estaban en silencio. Al llegar Noelia a la clase, se ha quedado alucinando de lo bien que se estaban portando. El encargado (Jesús) y la ayudante (Irene) han repartido los workbooks y han hecho una actividad en la que tenían que ordenar las letras para formar las palabras correspondientes al dibujo. Por ejemplo: "kobo" y tienen que escribir "book". Cuando acabaran, han hecho un ejercicio en el que tenían que pintar un número de flores determinado y después, otra actividad que consistía en unir los números con las puertas siguiendo un camino y escribir el número en cada puerta. Como José Antonio no tiene libro de inglés, le han dado una fotocopia con el mismo vocabulario que están trabajando sus compañeros para que repasara las palabras y por detrás tenía que pintar su juguete favorito.
Por la tarde, como es el día mundial de la discapacidad, la profesora ha vuelto a hacer la reflexión de esta mañana pero con todo el grupo. Después de explicarles porqué era importante este día, les ha preguntado qué cosas se les daban mal o en qué aspectos eran ellos discapacitados. La verdad es que ha sido bonito ver como cada uno decía algo: jugar al baloncesto, cortar con las tijeras, cantar, bailar, coger bien el lápiz, etc. Eso es lo bueno de tener a niños tan pequeños, que no les da vergüenza reconocer públicamente que algunas cosas las hacen mal. Cuando cada uno había dicho una cosa, Ana les ha hecho reflexionar diciendo: ¿A qué cuando a vosotros os cuesta mucho esfuerzo hacer algo no os gusta que venga nadie a reírse de vuestro trabajo? ¿A que os gusta que os ayuden cuando no sabéis o no podéis hacer algo? Pues eso es lo que tenemos que hacer todos con las personas especiales. Además, nosotros tenemos la suerte de que en nuestro cole hay un montón de niños y niñas súper especiales, ¿conocéis a alguno? Entonces, cada uno a empezado a decir a todos los alumnos con NEE que conocían e incluso algunos que eran sus amigos y jugaban con ellos como Ernesto o Javier de la clase de 1º A.
Seguidamente, Ana les ha puesto en la pizarra digital el cuento del elefante Elmer y después ha reflexionado con ellos sobre la historia ya que cuenta que Elmer es un elefante distinto a los demás porque no es de color "elefante" sino que es de un montón de colores pero a él no le gusta ser así. Quiere ser como los demás. A lo largo del cuento, se da cuenta de que sus amigos lo quieren tal y como es y no quieren que cambie por nada del mundo. De la misma manera, que cada uno tenemos unas cosas que pueden gustarnos o no pero tenemos que querer a la gente tal y como es y no querer cambiarla porque sino se pueden sentir mal con ellos mismos como le pasaba a Elmer.
Después de la reflexión les ha explicado que iban a pintar un elefante para después hacer un Elmer gigante pero que como hoy era el cumpleaños de Sara, primero le teníamos que hacer su regalo y mañana pintaríamos a Elmer. Así que les ha preguntado que qué le querían poner a la niña en su tarjeta de cumpleaños y ella ha escrito en la pizarra dos frases para que los demás las copiaran. Luego, les ha repartido un folio a cada uno y ahí, tenían que escribir la frase de felicitación y hacer un dibujo para Sara. Cuando hubieran terminado de escribir, Ana o yo, revisábamos las letras y lo podían repasar con rotulador.
Mientras estaba paseándome por la clase y mirando qué dibujos hacían, Juan Antonio me ha pedido que si me podía pasar a su clase un momento mientras él bajaba a por fotocopias. He conocido María, la melliza de Javier y he estado hablando con ella y con Jesús hasta que ha venido el profesor y ya me he vuelto a mi clase.
Varios niños se han levantado para preguntarle a Sara que cuáles eran sus colores favoritos y pintar el dibujo de esos colores. Además, me ha hecho mucha gracia que como saben que le gustan las princesas, casi todos le han dibujado un castillo o la han pintado a ella como si fuera una princesa, una sirena, etc. La verdad es que la mayoría de dibujos e han quedado bastante bien.
Los que acababan el dibujo, podían terminar lo que no habían hecho del libro por la mañana y así no se lo llevaban a casa para hacer los deberes. Aún así, Jesús no ha querido trabajar porque decía que estaba muy cansado. Mi pregunta es ¿cansado de qué? si sólo han hecho un dibujo y han escrito una frase... pero bueno, el que es vago, es vago de naturaleza. Así que al final, por no hacerlo en clase se lo ha tenido que llevar a casa.
Por la tarde, como es el día mundial de la discapacidad, la profesora ha vuelto a hacer la reflexión de esta mañana pero con todo el grupo. Después de explicarles porqué era importante este día, les ha preguntado qué cosas se les daban mal o en qué aspectos eran ellos discapacitados. La verdad es que ha sido bonito ver como cada uno decía algo: jugar al baloncesto, cortar con las tijeras, cantar, bailar, coger bien el lápiz, etc. Eso es lo bueno de tener a niños tan pequeños, que no les da vergüenza reconocer públicamente que algunas cosas las hacen mal. Cuando cada uno había dicho una cosa, Ana les ha hecho reflexionar diciendo: ¿A qué cuando a vosotros os cuesta mucho esfuerzo hacer algo no os gusta que venga nadie a reírse de vuestro trabajo? ¿A que os gusta que os ayuden cuando no sabéis o no podéis hacer algo? Pues eso es lo que tenemos que hacer todos con las personas especiales. Además, nosotros tenemos la suerte de que en nuestro cole hay un montón de niños y niñas súper especiales, ¿conocéis a alguno? Entonces, cada uno a empezado a decir a todos los alumnos con NEE que conocían e incluso algunos que eran sus amigos y jugaban con ellos como Ernesto o Javier de la clase de 1º A.
Seguidamente, Ana les ha puesto en la pizarra digital el cuento del elefante Elmer y después ha reflexionado con ellos sobre la historia ya que cuenta que Elmer es un elefante distinto a los demás porque no es de color "elefante" sino que es de un montón de colores pero a él no le gusta ser así. Quiere ser como los demás. A lo largo del cuento, se da cuenta de que sus amigos lo quieren tal y como es y no quieren que cambie por nada del mundo. De la misma manera, que cada uno tenemos unas cosas que pueden gustarnos o no pero tenemos que querer a la gente tal y como es y no querer cambiarla porque sino se pueden sentir mal con ellos mismos como le pasaba a Elmer.
Después de la reflexión les ha explicado que iban a pintar un elefante para después hacer un Elmer gigante pero que como hoy era el cumpleaños de Sara, primero le teníamos que hacer su regalo y mañana pintaríamos a Elmer. Así que les ha preguntado que qué le querían poner a la niña en su tarjeta de cumpleaños y ella ha escrito en la pizarra dos frases para que los demás las copiaran. Luego, les ha repartido un folio a cada uno y ahí, tenían que escribir la frase de felicitación y hacer un dibujo para Sara. Cuando hubieran terminado de escribir, Ana o yo, revisábamos las letras y lo podían repasar con rotulador.
Mientras estaba paseándome por la clase y mirando qué dibujos hacían, Juan Antonio me ha pedido que si me podía pasar a su clase un momento mientras él bajaba a por fotocopias. He conocido María, la melliza de Javier y he estado hablando con ella y con Jesús hasta que ha venido el profesor y ya me he vuelto a mi clase.
Varios niños se han levantado para preguntarle a Sara que cuáles eran sus colores favoritos y pintar el dibujo de esos colores. Además, me ha hecho mucha gracia que como saben que le gustan las princesas, casi todos le han dibujado un castillo o la han pintado a ella como si fuera una princesa, una sirena, etc. La verdad es que la mayoría de dibujos e han quedado bastante bien.
Los que acababan el dibujo, podían terminar lo que no habían hecho del libro por la mañana y así no se lo llevaban a casa para hacer los deberes. Aún así, Jesús no ha querido trabajar porque decía que estaba muy cansado. Mi pregunta es ¿cansado de qué? si sólo han hecho un dibujo y han escrito una frase... pero bueno, el que es vago, es vago de naturaleza. Así que al final, por no hacerlo en clase se lo ha tenido que llevar a casa.
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